Esencia del coaching y modalidades en el mercado

Un vistazo a cualquier portal, medio o plataforma profesional nos dejará enseguida claro cuál es una de las profesiones mas de moda: el COACH. Aunque si separáramos a los verdaderos profesionales expertos en ese interesante y útil proceso de ayuda de los que se autodemoninan así y solo llegan a diletantes, la lista se reduciría. Pero no solo es que haya muchas ofertas de coaching. El término es un auténtico imán, un poderoso pedrusco magnético que atrae todo tipo de adjetivos, y así se ha acabado configurando un conjunto de presuntas modalidades de este tipo de servicio que ni cuaja en tipología seria ni nos muestra un crisol auténtico de escuelas de la disciplina. El coaching ejecutivo nos suena creíble. Y el laboral. Y el educativo. El transformacional y el ontológico ya nos descolocan un poco. Y el cuántico y el integrativo directamente nos patinan. Y no porque no puedan ser útiles. Porque lo importante en el coaching es que se confeccione con los ingredientes que le dan sustancia y singularidad, que lo conduzca alguien que atesore ciertas habilidades de comunicación, indagación, análisis y diagnóstico, y que este sea consciente de lo que el proceso requiere, sin olvidar qué territorios no debe invadir (aunque los pueda visitar).

Coach: guionista, director y maestro de ceremonias del cambio

Hoy en día se ofrecen en el mercado servicios de coaching de modo desenfrenado. Hay coaches de todo y para todo: para la empresa, para profesionales, para el desarrollo personal, para el encuentro místico… Como en algunas ocasiones no parece que haya mucha sustancia detrás de esas ofertas, no es extraño que la figura esté en entredicho. Pero, al margen de posibles opiniones reticentes derivadas de la existencia de ofertas dudosas o del paso por malas experiencias, no deberíamos albergar ninguna duda: el de COACH es un oficio útil que muestra todo su relieve y volumen cuando le dejamos presentar sus credenciales y tiene ocasión de desplegar su amplio repertorio de modos, métodos y recursos. Porque el auténtico COACH —ya se vincule al mundo corporativo o se asocie al apoyo personal— mostrará en su perfil facetas muy diversas con las que afrontará su misión: ayudar al cliente, a través de una relación personal basada en el diálogo, a superar un reto de autodescubrimiento, mejora y superación que le permita aprovechar en mayor medida sus virtudes actuales o potenciales. Aquí se incluye una breve reflexión sobre este profesional cuyo desafío es facilitar una experiencia de evolución o cambio a quienes la necesitan.

Ghostwriting: obras, dinero, imagen, utilidad…

Algunas obras suelen ser objeto de encargos a escritores negros en mayor medida que otras: libros de empresa, obras divulgativas, memorias, crónicas de experiencias, libros tendencia… Estos proyectos pueden conllevar un precio mas alto que el aplicado en los dirigidos a elaborar materiales que firmarán sus autores reales o contenidos que no suelen ir firmados, pero no suelen ser caros si pensamos en su utilidad para autores y editoriales. Los ghostwriters son asesores activos cuya ética debe residir en tratar siempre de desarrollar con fidelidad las ideas, estilos, pretensiones y preferencias de quienes firmarán los trabajos.

Del asesoramiento creativo al ghostwriting

Es posible conseguir que la escritura en la sombra, el llamado ghostwriting, no sea tanto la generación de un engaño sino el modo de conseguir que personas que no tienen la habilidad suficiente para encarar una obra creativa o divulgativa, o un texto comunicativo, o carecen de tiempo, disponibilidad o concentración para hacerlo puedan desarrollar ideas y planteamientos válidos e interesantes. Para ello es preciso que en el proceso haya una estrecha colaboración entre el escritor y quien firmará la obra, con el fin de que al final sea fruto de su alma creativa.

Negros y fantasmas que escriben en la sombra

La publicación de obras escritas por personas diferentes a quienes constan como autores es una realidad desde hace muchos años. Denominada escritura en negro o en la sombra, o ghostwriting en su expresión inglesa, supone una impostura, un pequeño engaño, pero puede encerrar un proceso de colaboración entre el firmante y el autor que permita verter ideas y modos expresivos del primero en el texto y convertir al falso autor en auténtico inspirador de este. Sin este modo de elaboración, muchas buenas ideas se perderían irremisiblemente.