LA NECESIDAD CREATIVA

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DISPONER DE CONTENIDOS ORIGINALES CONTRIBUYE A LA EFICACIA Y RENTABILIDAD DE LOS PROYECTOS AL DOTAR A LOS PRODUCTOS ELABORADOS DE SINGULARIDAD, UTILIDAD, RELEVANCIA Y SEGURIDAD

Ideas, textos, productos

Muchas ideas viven y crecen en nuestras mentes hasta que son suficientemente relevantes como para que las imaginemos como proyectos y las acabemos reflejando en algún soporte, físico o virtual.

Para ponerlas en marcha nos vemos obligados a trazar objetivos, detallar criterios, planear acciones, establecer controles de calidad…, y todo ello suele reflejarse también mediante algún formato escrito (borrador, plan, proyecto, memoria, informe, dosier, pauta, guion, escaleta…).

Su desarrollo lleva aparejados ciertos pasos intermedios en los que se elaboran documentos de trabajo, versiones iniciales, revisiones, validaciones, listados de errores, defectos y puntos a mejorar, informes de calidad, propuestas de mejora, versiones corregidas, versiones alternativas…

Y en muchas ocasiones el resultado del trabajo se tiene que decantar igualmente en documentos escritos, que pueden:

  • Servir como contenido de base o apoyo de actuaciones personales: guiones y materiales para reuniones, negociaciones, conferencias, presentaciones, debates…
  • Derivar en un formato con utilidad funcional directa: instrucciones, memorias corporativas, fichas de producto, guías, códigos, normativas, contratos…
  • Convertirse en productos instrumentales pensados para facilitar la elaboración de otros productos distintos: tratamientos, escaletas, guiones… para creaciones audiovisuales, ilustraciones gráficas, programas para medios, actuaciones artísticas, acciones publicitarias…
  • Constituir un producto final creativo que por sí mismo tenga potencial comunicativo y permita tanto la generación de beneficios como el aumento del prestigio de su autor: obras de ficción, obras técnicas o temáticas, artículos, estudios…
  • Resultar útiles en el curso de acciones de asesoramiento y consultoría como reflejo de propuestas y avances o para compendiar resultados y conclusiones.

Todos tenemos que ser creativos

En algunos momentos de nuestras vidas todos necesitamos ser creativos.

Pensamos en el libro que podríamos escribir a partir de las ideas que bailan desde hace tiempo en nuestra mente; en ese guion que produciría un fuerte impacto en el público si se transformara en producto audiovisual; en aquel planteamiento inicial que con empeño podría germinar en una exitosa actividad empresarial; en el reportaje soñado que incrementaría la atención de los medios por nuestro trabajo periodístico, o en ese seminario brillante que llevamos años maquinando y que nos vemos capaces de diseñar e impartir con gran poder de convocatoria.

Pero la creatividad no sólo debe asociarse a grandes sueños y aspiraciones personales. Son muchas las ocasiones y los escenarios en los que nos vemos obligados a desplegar ideas nuevas y desarrollarlas para solventar algunos de nuestros retos cotidianos, particulares o profesionales.

Asistimos a reuniones de empresa en las que debemos exponer objetivos, planes y estrategias, y no siempre es fácil mostrar lucidez y coherencia.

Nos vemos obligados a presentar nuevos productos y proyectos ante directivos y ejecutivos de nuestra empresa o de empresas clientes, o ante los propios clientes potenciales, y necesitamos resultar persuasivos.

Elaboramos análisis, estudios e informes que deben transmitir datos, actividades, conclusiones y resultados actualizados con síntesis, claridad, rigor y amenidad, y no siempre es fácil conjugar parámetros tan virtuosos.

Necesitamos recabar datos y fundamentos y elaborar razonamientos, líneas dialécticas, explicaciones, preguntas, respuestas, aclaraciones y rectificaciones… para exponer ideas o confrontarlas con personas bien preparadas que pueden presentarse con ánimo crítico e incluso con espíritu escasamente conciliador.

Concebimos programas y estrategias de formación y desarrollo de personas —en nuestros negocios o para nuestros clientes— con el fin de facilitar su mejora en el desempeño profesional a través de metodologías, acciones, materiales didácticos y espacios de comunicación cuyo diseño, aplicación y aprovechamiento conllevan a menudo una nada desdeñable complejidad.

Asimismo, quienes se dedican a confeccionar y distribuir productos informativos, ensayos técnicos, obras temáticas o trabajos creativos (editoriales, productoras audiovisuales, medios de comunicación…) deben promover los suficientes para alimentar las necesidades de su negocio y asegurarse de que las propuestas, proyectos y elaboraciones que se planteen o se les propongan respondan a los requerimientos exigidos por ellos mismos y por su mercado.

Por otra parte, para regular negocios y relaciones, promover comportamientos o fijar compromisos no basta con recurrir a formularios o patrones estandarizados, ya que las circunstancias de cada caso son distintas y ello exige crear y precisar reglas, estipulaciones, políticas, protocolos, cautelas y límites específicos que permitan establecer las condiciones que se necesitan en el ámbito en el que se actúa.

Se trata de objetivos muy diversos que requieren el manejo de ideas distintas y de desarrollos específicos que deberán materializarse en productos, documentos, planes o programas preparados para generar los impactos esperados.

En la era de lo visual es preciso escribir más que nunca

imagesLa escritura ha sido un instrumento útil en la comunicación humana desde tiempos inmemoriales, pero en la actualidad resulta más necesaria que nunca.

Son muchos los medios y recursos que nos permiten hoy en día compartir ideas, fijar normas, transmitir mensajes, presentar creaciones y explotar productos y programas. Las vías de comunicación se han multiplicado y son ya accesibles a casi todo el mundo. Y la comunicación verbal, cuando va más allá de lo estrictamente coloquial, debe basarse en buena medida en la escritura si pretendemos garantizar su eficacia.

escribir en la actualidadHay que escribir para conseguir objetivos diferentes. Para diferenciar productos. Para impulsar ideas. Para informar. Para explicar. Para crear percepciones. Para ganar prestigio. Para vender. Para elevar audiencias y lectores. Para ganar seguidores y afiliados. Para conseguir inversores. Para influir. Para persuadir. Para crear opinión. Para generar debate. Para entretener. Para dirigir. Para regular. Para prevenir. Para proteger. Para resolver conflictos. Para mediar. Para negociar….

Hay que escribir con criterio. A partir de numerosas fuentes. Aplicando distintas técnicas. Mediante herramientas diversas. Para llenar diferentes formatos. Para adaptarse a nuevos canales.

Hay que escribir para proyectos encuadrados en ámbitos diversos:

  • Creatividad y comunicación personal.
  • Creatividad, estudio, divulgación y entretenimiento promovidos por editoriales, productoras y medios.
  • Información y opinión en medios escritos, digitales y audiovisuales.
  • Comunicación política e institucional.
  • Gestión corporativa.
  • Planes comerciales.
  • Recursos humanos (diagnóstico, formación, desarrollo profesional, evaluación, selección, promoción…).
  • Regulación de comportamientos.
  • Regulación de relaciones personales y profesionales.
  • Gestión de transacciones.
  • Ejercicio de derechos.
  • Prevención, control, seguimiento y cobertura de riesgos.
  • Gestión de conflictos…

Y hay que escribir rápido. En pocos proyectos que impliquen creatividad o tengan objetivos funcionales basta con lograr resultados a medio o largo plazo. El mundo es vertiginoso, los retos de las empresas no admiten demoras y cada vez hay más medios y canales que actúan como depredadores de contenido, siempre hambrientos por su peculiar metabolismo de digestión rápida que exige un suministro regular de materiales adaptados a todo tipo de medios, soportes y formatos.

Estamos en la era de los contenidos

Existe en la actualidad una enorme variedad de opciones que permiten impulsar y llevar a efecto iniciativas y proyectos creativos, de comunicación y técnicos a través de múltiples canales, herramientas, soportes y formatos.

COMUNICACIÓN PRESENCIAL — COMUNICACIÓN VIRTUAL — EDICIÓN IMPRESA — EDICIÓN EN MEDIOS DIGITALES — VÍDEO DIGITAL — STREAMING — SOFTWARE — ARTES ESCÉNICAS — ESPECTÁCULOS — EVENTOS — CINEMATOGRAFÍA — TELEVISIÓN — RADIODIFUSIÓN…

Aunque las iniciativas creativas y de comunicación se canalizan siempre a través de vehículos como los citados, en la práctica unos se combinan con otros: en los platós de televisión, estudios de radio o sitios de internet se realiza comunicación presencial en diferido o directo, los documentos digitales pueden imprimirse y los impresos escanearse, el vídeo digital ha llegado al mundo del cine, el software lo inunda todo…

Un programa de televisión puede ser la vía para escenificar un discurso político o moderar un debate. Se hacen programas de radio que se emiten también por televisión, y hay espacios televisados que se oyen por la radio. La radio se oye en diferido en los podcast, como si fueran programas enlatados. Numerosos vídeos se suben cada día a canales virtuales con el fin de llegar a diferentes destinatarios en modo self service…

Además, la evolución tecnológica está ampliando las vías para relacionarnos y expresar nuestra creatividad y ello nos obliga a ser más lúcidos y brillantes en nuestras acciones de comunicación, más originales en nuestras iniciativas creativas (propias o promovidas por otros) y más precisos y rigurosos en la determinación de pautas, reglas y condiciones.

Las nuevas tecnologías han ampliado aún más la lista de opciones idóneas para propagar los frutos de nuestra imaginación e ingeniería comunicativa, y el impulso creativo e innovador ha dado lugar tanto a nuevas utilidades de los canales tradicionales como a sistemas híbridos en los que se combinan o funden modos, canales, soportes y formatos.

Y a los ingenios de inteligencia artificial (IA), útiles si se sabe cómo y para qué manejarlos, también requieren contenidos, porque no son tan útiles por lo que emiten —algunos aciertan tanto como fabulan— como por lo que procesan, y para que lo hagan con provecho se precisa alimentarlos con criterio de textos, llenos de acotaciones y de matices.

  • Hay plataformas educativas que contienen estrategias didácticas de todo tipo, y las propias acciones formativas adoptan vías, metodologías y presentaciones muy diferentes aprovechando todas las posibilidades multimedia.
  • Los websites ya no son sólo corporativos, sino que pueden ser y parecer revistas, diarios, bitácoras, plataformas de opinión, foros de consulta técnica, escaparates de productos, establecimientos comerciales o portfolios artísticos y profesionales.
  • Hay intranets de empresas que acaban absorbiendo todo tipo de mecanismos de comunicación (vídeos, boletines, foros, colaboraciones…), rebasando en mucho las funciones de archivo documental o vía para la mensajería interna.
  • Los documentos digitales se llenan de enlaces e hipertextos y se convierten en completos textos multinacionales sin moverse de su ubicación en algún servidor cercano o remoto.
  • Las empresas utilizan sus portales externos e internos con la intención de propagar sus valores, publicar normas de conducta, reforzar su imagen, generar percepciones positivas, compartir la información que consideran publicable y promover contactos con sus clientes.
  • Las normas jurídicas se publican siempre actualizadas, con enlaces ramificados a otros cuerpos legislativos mencionados o relacionados, a versiones ya derogadas (pero útiles para abogados, juristas y estudiosos), a comentarios doctrinales o a decisiones jurisprudenciales.
  • La publicidad se cuela en todo tipo de espacios y soportes, sea con discreción e incluso mimetismo o adoptando modos y métodos cada vez más atrevidos.
  • El correo electrónico deja de ser un simple canal de mensajería y se convierte en una vía versátil para la comunicación interpersonal e incluso en medio de fijación y aceptación de condiciones en contrataciones no complejas.
  • La telefonía móvil evoluciona de manera acelerada apoyándose es infinidad de sencillos microprogramas (los denominados app) centrados en una única utilidad que puede ser decididamente práctica o simplemente lúdica.
  • Las vías de mensajería de la telefonía móvil dejan de ser solo soportes para conversaciones mínimas entre interlocutores y se utilizan también para compartir contenidos con grupos numerosos.
  • Novedosos sensores y códigos de barras nos dan acceso a información profusa sobre ciencia, arte, cultura, tecnología…, se profundiza en la información interactiva mediante recursos de realidad aumentada y se abren nuevas ventanas a la información comercial automatizada.
  • Los sitios de organismos se convierten en ventanillas virtuales en las que desde cualquier ubicación pueden realizarse diferentes operativas que el usuario debe conocer y asimilar, porque suelen evolucionar de ser opcionales a resultar obligatorias.
  • La información presentada como catálogo o inventario se sostiene en poderosas bases de datos que hacen muy cómodas y rigurosas las búsquedas de información.
  • La prensa digital se erige en portavoz y notario de la realidad a tiempo completo, y de modo simultáneo funciona como pasatiempo divulgativo, recordatorio de lo que fuimos e hicimos y anticipo de lo que está por venir.
  • La información personalizada o descriptiva se presenta mediante formatos específicos de rápida asimilación (fichas, perfiles, secciones sobre quiénes somos, quién es quién, qué para quién, qué para qué… o se formula a través de ese práctico formato que ya constituye casi un género literario al que denominamos FAQ).
  • El mundo de los juegos informáticos ha ampliado hace tiempo su espacio y se ha extendido a las consolas, a los teléfonos inteligentes y a esos funcionales dispositivos etiquetados como wearables.
  • En muchos sitios web se pueden contemplar vídeos y películas on line mientras que en otros es posible descargar vídeos y podcast de audio de programas ya emitidos, todo sin violar ningún derecho de propiedad intelectual.
  • Los juegos informáticos amplían su campo de acción inicialmente lúdico para enseñorearse ya en el mundo pedagógico dentro de esa vertiente llamada con cierta pompa gamificación.
  • El cine se cuela en las mini pantallas de los portátiles, tabletas y teléfonos móviles, mientras que la telefonía se encarama a todo tipo de pantallas aliada con el vídeo, facilitando y abaratando la interconexión humana.
  • La televisión inserta programas formativos y tutoriales y se hace cada vez más didáctica.
  • Las plataformas televisivas inundan sus espacios de series que encadenan historias temporada tras temporada y necesitan nutrición guionística sin descanso.
  • El humor improvisado o teatralizado se desliza y despliega desde cualquier medio (se escribe, se representa, se televisa, se radia…).
  • Los concursos más mediáticos se apoyan en textos, en vídeos, en fotos, en voces, en música…, y así informan y entretienen sin olvidarse de la cultura.
  • La expresión y la opinión se democratizan y crecen como la espuma los blogs, espacios que, con formatos similares a los utilizados por la prensa digital, ya no son meros cuadernos personales, sino que permiten publicar ideas, análisis y reflexiones y compartirlas con todos los que quieran convertirse en seguidores fieles u ocasionales e incluso aportar sus propios contenidos.
  • La red alberga canales de vídeo en los que de modo un tanto libérrimo se emiten y distribuyen tutoriales, reportajes, instantáneas, crónicas incidentales, discursos, prédicas, lecciones, recitales, debates… o simples muestras (a veces un tanto discutibles) de la creatividad popular.
  • Los medios sociales nos facilitan compartir con total inmediatez fotografías, vídeos, enlaces y textos y nos ayudan a crear redes de comunicación, aumentar nuestra visibilidad, edificar nuestra imagen, reflejar momentos de la realidad, conseguir seguidores e influir en nuestros semejantes (aunque ello lleve como correlato soportar el cruce de cataratas de basura).
  • Algunos comunicadores emiten en diferido o en directo desde una habitación de su casa, decorada con atrezzo, convirtiendo en un baratísimo medio a su comunidad de seguidores y suscriptores.
  • La edición textual adopta formas diferentes, y una novela o libro técnico puede ofrecerse en versión impresa, pero también en archivos digitales o en modernos formatos electrónicos paginables llenos de enlaces directos a ampliaciones de información o fuentes directas de datos.
  • Los recursos IA exigen una comunicación clara, variada e insistente, que se empeñe en exprimir sus posibilidades de búsqueda, recensión y generación de respuestas y contenidos, y que logre minimizar sus carencias…

Vivimos, sin duda, en la era de la comunicación y, en consecuencia, nos hayamos metidos de lleno en la era de los contenidos. Todos esos MEDIOS, SOPORTES, CANALES, VÍAS, VEHÍCULOS, PROGRAMAS, FORMATOS… son contenedores que deben ser alimentados regularmente por…

consumir contenidosIDEAS — DATOS — DOCUMENTOS — FUNDAMENTOS — NOTICIAS — MENSAJES — PREGUNTAS — RESPUESTAS — GUIONES — RELATOS — DESCRIPCIONES — OPINIONES — REFLEXIONES — MATIZACIONES — REGLAS — NORMAS — CRITERIOS — INSTRUCCIONES  — PROTOCOLOS — POLÍTICAS — PAUTAS — CONDICIONES — RECOMENDACIONES — SUGERENCIAS — CONSEJOS — AVISOS — ADVERTENCIAS — CRÍTICAS — LISTADOS — ESQUEMAS — GRÁFICOS — ENLACES — REFERENCIAS — FOTOGRAFÍAS — DIBUJOS — ILUSTRACIONES — COMPARATIVAS — DIAGNÓSTICOS — ENTREVISTAS…

Se trata de un volumen gigantesco de contenidos necesario para colmar las necesidades de todo este entramado de iniciativas y proyectos creativos, comunicativos, normativos y de gestión. Contenidos diversos, elaborados con componentes diferentes, con recursos y criterios distintos y con formatos y requerimientos cada vez más específicos.

Apoyo profesional para el proceso creativo 

Los equipos profesionales funcionan mejor cuando se aplica un principio de sentido común: que cada persona haga lo que mejor sabe hacer. Y lo mismo puede predicarse del trabajo individual. Rendimos más si nos dedicamos a lo que es muestra especialidad, a lo que ha de venir dado por la aplicación de nuestras habilidades y conocimientos y se halla dentro de la esfera de nuestras vocaciones.

No obstante, también puede ocurrir que, aun partiendo de ideas brillantes, no se consiga como resultado un contenido de calidad, a pesar de que los encargados de su creación y desarrollo puedan ser profesionales cualificados por un amplio abanico de competencias.

Los MOTIVOS pueden ser muy diversos:

  • Falta de tiempo —magnitud casi nunca sobrante y especialmente remisa a dejarse gobernar—, algo habitual en una época en la que priman las agendas apretadas y la presión continuada de nuestro entorno profesional y social.
  • Carencia en habilidades o conocimientos concretos, lo que puede suponer un problema, ya que aunque todos dominamos ciertas temáticas y actividades, se nos exige ser excelentes en casi todas las disciplinas.
  • Bloqueo creativo, limitación que a todos nos puede asaltar en cualquier momento fruto de condicionantes muy diversos, incluyendo el estrés.
  • Errores en el diseño de los proyectos: falta de análisis en los planteamientos iniciales, valoraciones fallidas de presupuesto, calendarios inadecuados, deficiencias en la aplicación de criterios, elección equivocada de recursos y herramientas, composición errónea del equipo o asignación inadecuada de tareas, ambigüedad en los encargos, directrices erráticas, falta de control en los avances, interrupciones en los procesos de elaboración, cambios de criterio sorpresivos u otros obstáculos similares.
  • Falta de adaptación a los cambios cuando las ideas y fórmulas aplicadas dejan de ser efectivas porque el mercado invierte sus tendencias y los consumidores y usuarios mutan en sus gustos sin que aún nos hayamos dado cuenta de ello.
  • Pérdida de la posibilidad de contar con los técnicos, analistas y creadores que se habían responsabilizado hasta ese momento de llevar los proyectos a buen puerto, si los nuevos equipos asignados carecen de algunas habilidades necesarias para lograr el resultado buscado o requieren un periodo de adaptación del que no se dispone…

Por otra parte, en ocasiones puede resultar conveniente ampliar los recursos actualmente disponibles para elaborar buenos contenidos, y ello movido por CAUSAS como las siguientes:

  • Deseo de conseguir resultados rápidos y con impacto para adecuarse a una coyuntura marcada por una feroz competencia que nos empuja ineludiblemente hacia la diferenciación.
  • Constatación de que los contenidos que se están elaborando regularmente contienen de manera recurrente errores o insuficiencias no aceptables que se revelan una vez lanzados (signo de que los controles de calidad no están funcionando o son insuficientes).
  • Evidencia de que los criterios aplicados en determinadas iniciativas y proyectos han dejado de ser válidos (llegan o se acercan a su obsolescencia) y se precisa contar con nuevas líneas de planteamiento o diseño, una vez agotadas las ya ensayadas.
  • Requerimiento de un plan B cuando el inicialmente planteado ha resultado fallido por alguna contingencia, o de un plan C (o un plan B del plan B, que no es lo mismo) cuando los criterios y esquemas aplicados parecen revelarse infructuosos.
  • Convicción de que cualquier contenido o producto puede ganar en calidad si se somete a un análisis crítico imparcial y a un diagnóstico desacomplejado.
  • Obligación de desarrollar proyectos a partir de equipos de trabajo reforzados que actualmente no se está en disposición de componer con las plantillas internas.
  • Necesidad (por razones de calendario o complejidad) de contar temporalmente con más recursos en proyectos creativos o corporativos exigentes (propios o para otros clientes) sin incurrir en los gastos fijos que supone la contratación laboral.
  • Consideración de que ciertos trabajos podrían ser mejores con la incorporación de ideas y visiones diferentes.