Cinco términos que son tendencia con un sentido discutible

Una reflexión, ahora, sobre cinco términos —humanitario, tolerancia, fascista, racista y xenófobo—, que se utilizan en la actualidad de manera repetitiva con significados no del todo ajustados a su sentido más preciso. estos usos habituales, muy discutibles, se han impuesto desde hace ya años en prensa y medios audiovisuales, y poco a poco han ido conquistando el habla habitual de muchas personas, atentando contra la belleza que encierran los significados precisos.

Planetas, monos, listas, incendios digitales… y algo de sexo

Últimamente los diarios digitales parecen darse la mano a la hora de determinar buena parte de sus tipos de contenido. Los medios varían en las líneas editoriales y presentan diferencias formales según opten por más contenidos propios, reciclados o vinculados. Pero el esquema de los materiales infomativos y divulgativos de complemento parece maquinado por una misma mente pensante o por un equipo de analistas demoscópicos. Prima el potencial del clic, la caza y pesca de visitantes mediante títulos e imágenes atrayentes, con más variedad temática que desarrollo expositivo. Es el paradigma de la tentación.

Más sobre términos y expresiones de moda

En esta entrada se comentan tres expresiones cuyo uso se ha generalizado en los últimos meses a pesar de que se utilizan con significados un tanto discutibles, viralizadas por prensa, radio, televisión y social media y por sus participantes —reporteros, analistas, columnistas, contertulios, opinadores…— a partir de su utilización previa por algún personaje mediático. Las expresiones aquí comentadas son puerta giratoria, zona de confort y en diferido.

La moda de hablar como está de moda hablar

Seguir tendencias es algo que nunca ha escapado a la comunicación oral y escrita, pero la profusión actual de medios, más ávidos de opiniones rápidas que de análisis y reflexiones bien cocinadas, nos está llevando a una marcada, diría que excesiva tendencia a seguir tendencias, a la moda de hablar como está de moda hablar. En encuentros privados y profesionales, en platos de televisión y estudios de radio, en páginas o pantallas de medios impresos o digitales, se construyen frases abusando de palabras y expresiones que hacen fortuna, no siempre fieles a su correcto o primigenio significado.

Las comas, las faltas ortográficas y la flexibilidad del escritor

Se cometen faltas de ortografía por desconocimiento, pero también por despiste; por relajación, pero también por decisiones voluntarias; por falta de percepción sobre el habla, pero también por puro afán de experimentar. Una buena parte de los errores que tienen que ver con la ortografía corresponde a fallos en la puntuación, y, dentro de estos, los errores en la colocación de la coma están entre los más numerosos. Esta es una reflexión sobre todo ello, a modo de complemento de la entrada anterior en la que se listan los casos en los que se puede o debe usar o no usar este signo.

Casi todos los usos de la coma: lista de supuestos

La coma es probablemente el signo de puntuación que reviste más complejidad en nuestro idioma. Con la coma marcamos una pausa, aunque no siempre deba pronunciarse, y separamos elementos de las oraciones, pero también conseguimos dar a estas ciertos sentidos y significados. Aunque muchos escritores aplican criterios muy personales a la hora de puntuar, es importante conocer cuándo este signo es preceptivo o recomendable y cuándo no debe insertarse. En este post encontrarás un listado ampio de supuestos sobre el uso de la coma en el que se decanta el conjunto normativo de la RAE, pero también podrás examinar otros, fruto de la consulta de otras fuentes y de la experiencia del autor.

Literatura de solapa, faja y contracubierta

Muchos textos informativos y publicitarios que aparecen en diferentes partes de los libros que se publican no muestran una redacción suficientemente cuidada, no solo correcta y confeccionada para activar la venta de ejemplares, sino pensada para resistir el paso del tiempo. Respetando otros criterios y opiniones, aquí se hace una reflexión rápida sobre esta vertiente de la edición y se aportan algunas sugerencias para que estos textos de presentación y promoción sean equilibrados y, sin menoscabo de su función comercial, se elaboren para perdurar, sin riesgo de obsolescencia.

Calidad: componentes, beneficios y exigencias

Optar por contenidos de baja calidad es legítimo, puede resultar más económico, incluso puede permitir cierto éxito, pero raramente es el mejor camino para aprovechar las oportunidades que cada iniciativa y proyecto nos brinda. La aportación y asociación de ideas nuevas y a la exploración de posibilidades alternativas y planteamientos originales es clave para la generación de diagnósticos certeros y el logro de soluciones plenamente exitosas.