Casi todos los usos de la coma: lista de supuestos

Definición y función de la coma

Define la RAE el signo de puntuación denominado coma como aquel signo ortográfico que sirve para indicar la división de las frases o miembros más cortos de la oración o del período, y que también se emplea en aritmética para separar los enteros de las fracciones decimales.

Este relevante signo tiene, por tanto, dos ámbitos, el lingüístico y el matemático, pero una única función: la separación.

comaEn aritmética, la coma separa la parte entera de la parte decimal cuando se utiliza la expresión numérica habitual en España y en ciertos países europeos (por ejemplo, 35,88 EUR), aunque en ciertos documentos, herramientas o espacios para contenidos también suele usarse el punto para esta función (35.88 USD), algo habitual en países anglosajones y también en alguno de Latinoamérica, por influjo estadounidense. Por ello, a veces la tecnología o el destino de una publicación pueden hacer preferible u obligado utilizar ese otro estándar.

Dicho esto, en esta entrada me voy a centrar en los usos lingüísticos de la coma. La información sobre las decisiones normativas y las recomendaciones adoptadas por la RAE puede encontrarse en los documentos publicados por esta institución (fundamentalmente en la Ortografía de la lengua española y en el Diccionario Panhispánico de Dudas, y de manera más lateral en la Nueva gramática de la lengua española). Por ello, no tendría ningún sentido obviar dichas fuentes como guía para esta exposición.

No obstante, no me voy a limitar a replicar la información que puede hallarse en esos documentos, fácilmente accesibles para quien desee consultar las fuentes oficiales (vía web, en búsquedas sobre base de datos, o mediante la adquisición de las obras editadas), porque es norma de este blog no dedicar ninguna entrada a aportar la misma información que ya aparece correctamente publicada en otras fuentes (o, al menos, evitar hacerlo de la misma manera en que ya haya sido tratada en otro medio).

En esta exposición he seguido los siguientes criterios:

  • Enumero los supuestos (en los que debe o no incluirse coma, o en los que se recomienda o admite su inserción) divididos en categorías diferentes a las utilizadas en los documentos de la RAE, buscando una presentación más desgranada, dada la función siempre separadora de la coma (aunque en ocasiones pueda tener, además, el objetivo de precisar significados).
  • A pesar de que algunos supuestos podrían encuadrarse también en otra u otras de las categorías citadas, los incluyo siempre en la que considero más clarificadora.
  • Cada supuesto o tipo de supuesto lo cito aisladamente en un párrafo para que sea más fácil de consultar (en todas las categorías hay varios supuestos o variantes).
  • Algunos supuestos pueden coincidir parcialmente con otros también citados (he intentado desglosarlos todo lo posible, pero es difícil evitar completamente los solapamientos).
  • Con cada supuesto incluyo, al menos, dos ejemplos asociados (diferentes a los que pueden encontrarse en los documentos de la RAE y no extraídos de ningún otro texto técnico o literario).
  • En general, como ejemplos, incluyo enunciados convencionales, representativos del habla reflejada por escrito o de la escritura estándar de tipo divulgativo, técnico o periodístico, sin componentes marcadamente literarios.
  • Doy prioridad a la indicación y descripción de los supuestos sobre la utilización de denominaciones lingüísticas de los elementos gramaticales, cuando estas son muy técnicas.
  • Para simplificar y descargar las explicaciones, no diferencio siempre con total precisión entre enunciado y oración; salvo en alguna explicación que exige mayor exactitud, aludo en general a oraciones, enunciados o frases, por un lado, y a elementos, expresiones o grupos gramaticales o sintácticos, por otro.
  • Aunque he tenido muy en cuenta como base los supuestos que se exponen en los documentos oficiales de la RAE, la que incluyo es una lista amplia, un tanto contaminada por otras fuentes y sobre todo por mis propias consideraciones (sin que ello, en mi opinión, le reste fidelidad a la norma reciente).

Por otro lado, creo que en un artículo en el que se listan los supuestos de uso lingüístico de este signo de puntuación se impone hacer alguna puntualización acerca del carácter obligado o potestativo de las indicaciones sobre la utilización de dicho signo, del margen de flexibilidad que puede tener el escritor para insertar algunas comas según sus intenciones comunicativas y de la mayor o menor libertad que puede o debe tener un escritor para ignorar directamente algunas normas o recomendaciones, según los tipos de escrito. Lo dejo para un nuevo post (que seguirá al presente).

Veamos los supuestos y los ejemplos asociados.

Supuestos de uso de la coma

Como ya he comentado, la coma siempre tiene una función de separación: aísla un grupo gramatical (de los que le anteceden en la oración o frase y/o de los que le siguen), y provoca, en mayor o menor medida, una pausa (sonora —equivalente a la que también exista en el habla— o solo mental, visual e interpretativa) que generalmente resulta más breve que la que marcan el punto y coma y el punto. También puede reflejar inflexiones melódicas asociadas a ciertos elementos de las oraciones.

La coma favorece la lectura y la comprensión del mensaje, aporta información sobre la intención del discurso y, en algunos casos, puede tener también como función fijar significados y deshacer posibles ambigüedades (cuando el significado puede variar en función de dónde se coloque ese signo).

La coma se escribe justo después de la palabra o signo que la precede, sin espacio intermedio, pero se separa por un espacio de la palabra o signo que le sigue en la frase.

Cuando va después de una palabra, no se separa de esta, pero sí de la siguiente.

Cuando va después de un signo, como en el caso de frases con ciertos incisos —situados entre paréntesis o rayas—, tampoco se separa del signo al que sigue, pero sí del término o signo que va después.

Los siguientes son los principales supuestos en los que es preciso, recomendable o frecuente insertar una coma en la frase (antes y/o después de ciertos términos o elementos gramaticales) o en los que no debe hacerse. Es una lista bastante larga, pero, para que resulte más fácil consultarla, la incluyo en una sola entrada.

En algunas descripciones de los supuestos puede derivarse con claridad el carácter normativo u optativo de la regla, pero, teniendo en cuenta la existencia de numerosas excepciones (lo que crea una amplia casuística), el hecho de que las propias obras normativas de la RAE incluyan también entre sus reglas notas propias de la gramática descriptiva (supuestos en los que es frecuente poner o no comas, sin dejar claro si ello es o no recomendable) y el margen de flexibilidad que siempre ha de tener un escritor en el gobierno de su redacción, considero más importante en este listado la propia enumeración de supuestos que el efectuar una distinción taxativa entre lo que es obligado y lo que no.

(Nota: en el listado que sigue, una coma antes de la palabra se indica como delante, antes o ante, mientras que una coma tras la palabra se indica como tras, detrás o después).

ORACIONES, EN GENERAL, Y RESPECTO DEL SUJETO, EL VERBO Y LOS COMPLEMENTOS


No debe escribirse coma entre el sujeto y el verbo de una oración, tanto si el sujeto es simple como si está compuesto por varios elementos separados mediante comas.

La final de Wimbledon ha sufrido un retraso a causa de la lluvia.

La carrera de Fórmula 1 que corresponde a Estados Unidos en la competición de este año se disputará en el Circuito de Austin.

Enrique VIII e Isabel I son los monarcas de la Casa Tudor que más tiempo reinaron en Inglaterra.

Los robles, los alcornoques, las encinas… son todos árboles del género Quercus.


Cuando el sujeto es largo, aunque pueda hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, tampoco debe marcarse esta mediante coma en la escritura.

La última película que dirigió Hitchcock en el Reino Unido antes de emprender su aventura americana y lanzarse mundialmente a la fama fue Posada Jamaica.

Un político con una dilatada experiencia en el gobierno y todo un equipo de asesores técnicos y personal administrativo a su servicio debería organizar su agenda con algo más de criterio.

Los concursantes que sean capaces de acabar el plato correctamente antes del tiempo previsto y no dejen de utilizar ninguno de los diez ingredientes obligados en esta prueba pasarán a la fase siguiente.


Aunque el sujeto sea múltiple y algunos de sus componentes (salvo el último) vayan acompañados de un inciso, no se pone coma entre sujeto y verbo.

Ken Loach, ya premiado en Cannes con la Palma de oro en 2006, y su guionista habitual Paul Laverty acudieron a la presentación de su nuevo film Looking for Eric.

Jack Nicklaus, a la cabeza con seis torneos, Arnold Palmer y Tiger Woods son los jugadores de golf que han ganado en más ocasiones el Masters de Augusta.

El roble, el nogal, el castaño, la encina, que es especialmente dura, el pino, la más blanda, y el cerezo son las maderas que utilizamos en nuestras obras de carpintería.


Tampoco se altera la norma de no separar sujeto y verbo porque este último aparezca en negativo (precedido de no o de ni), como tampoco en frases con el verbo antes que el sujeto y una formulación mediante no… sino.

Los respectivos excónyuges de la pareja no acudieron a la celebración ni les enviaron un mensaje de felicitación.

Las capuchinas, las buganvillas, las begonias y los geranios no son plantas que requieran mucha agua.

El perro del hortelano ni come ni deja comer.

Pudieron asistir a la cena de entrega de premios no solo los que habían quedado finalistas, sino todos los que habían participado en el certamen. — (No se precisa una coma después de premios ) —


Hay dos excepciones a la regla de no separar sujeto y verbo: que la enumeración (sujeto) se cierre con etcétera o etc. y que inmediatamente después del sujeto se inserte un inciso o alguno de los elementos que deben aislarse entre comas.

Los robles, los alcornoques, las encinas, etcétera, son todos árboles del género Quercus.

Los jugadores del Alcorcón, evocando su famosa victoria ante el Real Madrid en 2009, se han conjurado para remontar el partido.

Un político como el citado, que tiene una dilatada experiencia en el gobierno y dispone de todo tipo de asesores técnicos y personal administrativo a su servicio, debería organizar su agenda con algo más de criterio.


Puede insertarse una coma antes del verbo cuando hay un sujeto aparente que solo es un detalle anticipado del verdadero sujeto (aunque este caso no es una excepción, porque no se incumple la norma).

Los miembros de este club, casi todos son ciudadanos de elevada posición económica.  — (En realidad no se incumple la norma, ya que el sujeto aparente no lo es realmente y no hay coma separando el verbo —son— del sujeto real, que es casi todos).

Quienes abandonan los estudios de postgrado, la mayoría son alumnos que aceptan ofertas de trabajo. — (Ocurre lo mismo que en el ejemplo anterior: el sujeto real es la mayoría) —


Por supuesto, cuando se enumeren en la oración diversas acciones del mismo sujeto, deberá ir una coma para separar a este del segundo verbo y de los sucesivos (salvo del último, si lleva conjunción y no es un supuesto enumerativo de los que permiten la coma antes de esta). Y también puede aceptarse la coma ante un conjunto verbal múltiple cuando está distribuido con conjunciones como bien…, bien…; o bien…, o bien…; o bien, o…; o similares (es, en cierto modo, otra excepción).

El polémico centrocampista marcó goles, dio asistencias, defendió como el que más y se echó el equipo sobre sus hombros en el que ha sido su mejor partido en lo que va de liga.

El motorista perdió el control de su vehículo, derrapó sobre el hielo y se dio lateralmente contra un árbol.

Todos los soldados que desembarcaron en la playa, o bien murieron en la arena por acción de las minas, o bien perecieron en la ladera de la colina bajo el fuego de las ametralladoras.


No altera la norma de no separar sujeto y verbo el que deba aparecer una coma delante del verbo de la oración si se pone una cita (complemento directo) antes del verbo, empezando por lo citado (en ese caso la coma se sitúa entre el complemento y el verbo).

«Cambiar de idioma, para un escritor, es como escribir una carta de amor con un diccionario», dijo Émile Cioran.

«Si no logras desarrollar toda tu inteligencia, siempre te queda la opción de hacerte político«, escribió G. K. Chesterton.

«Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta» es una frase célebre del escritor y filósofo estadounidense Ralph Waldo Emerson. — (En este caso, el sujeto es la propia frase citada y, por ese motivo, no lleva coma) —


Hay que separar las oraciones (frases) con puntos y no con comas, aunque estén muy conectadas: la coma, por tanto, no puede funcionar como punto y seguido (a pesar de que en el ámbito literario esta norma no siempre se sigue).

El alcornoque es un árbol de la familia de las fagáceas. Está muy extendido en los países europeos del Mediterráneo y en el norte de África. Tiene una corteza gruesa de la que se extrae el corcho. — (Si no queremos poner puntos, las dos primeras oraciones deberían ir separadas por coma y la última con la conjunción y, aunque quizá la composición de ideas saldría un tanto forzada en una misma frase) —

El calvados es un aguardiente. Se produce por destilado de sidra de manzana. Es propio de la región de Normandía.  — (En este caso, con una coma y conjunción final quedaría una frase correcta: El calvados es un aguardiente, se produce por destilado de sidra de manzana y es propio de la región de Normandía)


Cuando el complemento aparece con una formulación negativa del tipo no… sino…,  no hay que separar el verbo del inicio del complemento (el término no), aunque sí puede haber una coma antes de sino.

Si hubiéramos decidido comprar aquella vivienda, ahora estaríamos no buscando otro piso en alquiler, sino debajo de un puente y entrampados hasta las cejas.

Los tres líderes estiman no ya recomendable, sino obligada la firma del pacto por la unidad. — (Aunque en este caso también podría eliminarse la coma antes de sino, para ganar fluidez en la frase) —


Cuando el sujeto se formula sin antecedente, con un relativo (que, quienes, los que, lo que, el que…), tampoco se altera por ello la norma, por lo que no debe separarse el sujeto del verbo.

Quienes lleguen primero serán los que tengan prioridad en las reservas.

Los que se matriculen en el gimnasio entre hoy y mañana tendrán un descuento del 40 % en la cuota de inscripción.

El que tu olvidaras plantear esa opción en aquella visita ha provocado que al final perdiéramos el contrato.

INCISOS, VALORACIONES, ACLARACIONES, DETALLES… DENTRO DE LA FRASE


Se separan entre comas los incisos utilizados para precisar, explicar, matizar, comentar, apostillar, añadir un dato, mencionar una excepción, citar a un autor o personaje… Pueden ser aposiciones explicativas; adjetivos o grupos adjetivales o de relativo; construcciones que denotan estados o resultados como punto de partida o modo de actuación (las llamadas absolutas, a menudo con gerundios o participios); apodos y sobrenombres; denominaciones y vocativos… Suelen ir en medio de la oración, pero también pueden encabezarla o aparecer al final.

Todo el Parlamento, salvo tres diputados del Grupo Mixto, votó a favor del proyecto de ley.

Los jugadores del Granada, muy motivados, fueron capaces de evitar in extremis el descenso.

Alfred Hitchcock, director de cine nacido en Inglaterra, desarrolló buena parte de su carrera en los Estados Unidos.

La mansión del marqués, ubicada en lo alto de un cerro, se divisa desde la orilla del río.

Las lágrimas, como dijo San Agustín, son la sangre del alma.

Se lo explicó mi cuñado, que es agente de bolsa. — (En este caso el inciso va al final; con este en medio, la frase sería así:  Mi cuñado, que es agente de bolsa, se lo explicó.) —

Sin contar a tu primo, todos en la fiesta fueron muy amables — (En este caso el inciso va al principio: con este en medio, la frase sería así: Todos en la fiesta, sin contar a tu primo, fueron muy amables.) —

Zanjada la discusión sobre el citado incidente, el moderador dio paso a la segunda parte de la mesa redonda. — (Esta es una construcción absoluta que plantea una situación como punto de partida y está formulada con un participio: en este caso, situada al inicio) —

Tres horas después, asumiendo que no nos iban a recibir, nos fuimos por donde habíamos venido. — (Esta es otra construcción absoluta que plantea un estado desencadenante y se formula con un gerundio: en este caso, va en medio de la frase) —

Carlos II, llamado el Hechizado, no tuvo descendencia.


También se separan mediante comas los incisos que son expresiones coloquiales con un carácter accesorio en la oración.

En la inauguración de la galería nos sirvieron unos canapés de caviar iraní, ¡sublimes!, y también probamos un Prosecco del Véneto, ¡delicioso!

Allí estaba el todo Madrid, ¡ya te digo!

Yo me decanto, repito, por la opción de rehabilitar el edificio.

Esta comida, insisto, la pago yo.


Si el inciso, aclaración, detalle… es un adjetivo o un sustantivo (denominación, nombre) que especifica al sustantivo, en ese caso no se sitúa entre comas. Se inserta entre comas si nombra (explica) al personaje que ya queda perfectamente designado por la expresión anterior.

El whisky canadiense es el que más me gusta. — (Especifica que, de todos los whiskies que existen, el canadiense es el que prefiere, por lo que va sin comas) —

El whisky que nos sacaron ayer, canadiense, estaba delicioso. — (Solo detalla que el delicioso whisky que tomaron ayer era canadiense, por lo que va entre comas. Diferente sería que dijera De los tres que nos dieron a probar ayer, el whisky canadiense fue el que más me gustó, que iría sin comas, o De los tres whiskies que nos dieron a probar ayer, el tercero, canadiense, fue el que más me gustó, que de nuevo iría entre comas) —

El Rey Harald V acudió también a la cena de gala en celebración del 75 cumpleaños de la Reina Margarita de Dinamarca. — (No lleva comas porque especifica al personaje, de otros posibles reyes asistentes) —

El rey, Harald V, cerró con su discurso la jornada de apertura del Salón Náutico noruego que se celebra en Lillestrøm. — (Lleva comas porque nombra —explica— al personaje ya presentado: el rey de Noruega) —


Si el inciso, aclaración, detalle… se formula con un relativo (que, quien, cuyo, el cual, el que, donde…), igualmente irá sin comas si es especificativo y entre comas si es explicativo.

El club de campo de la provincia, en el cual se puede jugar al tenis, al golf y al pádel, tiene una cuota de entrada disparatada. — (Solo hay un club, y se mencionan algunos de los deportes que pueden practicarse) —

El club de campo de la provincia en el que puede practicarse el golf tiene una cuota de entrada relativamente moderada. — (Solo se da información sobre el club en el que puede practicarse el golf; del otro u otros, ya que al menos habrá uno más, no se indica nada) —


Si el inciso sigue a un artículo, preposición, adjetivo posesivo, relativo… antes del sustantivo o complemento, no por ello este inciso que interrumpe dejará de ir precedido de coma (aunque no siempre sea obligatoria o convenga ponerla).

La decisión clave ha sido la de quien, al parecer, todavía es asesor áulico del presidente.

Para solucionar el problema van a dejarlo en manos de, ¡qué venga Dios y lo vea!, la misma persona que nos metió en el marrón.

Se respira cierta tensión en el equipo local ante la posibilidad de que, una vez se inicie la segunda parte, Wayne Rooney no pueda seguir en el césped.

Los vuelos a capitales asiáticas están sufriendo retrasos de, como mínimo, tres horas.

Nuestro vuelo tendrá un retraso de al menos una hora. — (…al menos una hora, junto, suena bien como unidad; la coma dejaría una frase innecesariamente ralentizada para ser tan corta, salvo que se busque precisamente ese efecto para enfatizar la idea de retraso) —

El gerente presentará hoy por primera vez el muy a su pesar ya por todos conocido plan estratégico. — (…muy a su pesar ya por todos conocido, junto, también actúa en la frase unitariamente indicando que el plan fue filtrado antes de tiempo) —


Cuando el relativo explicativo que sigue a ciertos pronombres personales, no siempre suele ir precedido de coma aunque la expresión dentro de la frase pueda parecer un inciso aclaratorio. (A pesar de ello, en ocasiones sí puede o debe llevarla).

Tú que vives más cerca de la oficina tráenos la impresora.

Las obligaciones subordinadas, te lo digo yo que de inversiones entiendo algo, son un mal negocio. 

Dice Óscar, que de este asunto sabe un poco, que no te metas en ese sector. — (En este caso el primer que funciona mejor con una coma antes y otra tras el inciso, ya que de otro modo este parecería el complemento del sujeto, antes del complemento real: es decir, sin coma, que de este asunto sabe un poco parecería lo que dice Óscar).

INCISOS CON PARÉNTESIS Y RAYAS


Los incisos pueden también situarse entre rayas —guiones largos— cuando se busca un aislamiento mayor dentro de la frase, o entre paréntesis (en cuyo caso la separación queda, si cabe, aún más marcada). También pueden utilizarse estos separadores para combinarlos entre sí o con las comas (de modo que no se abuse de ninguno de ellos dentro de un mismo párrafo o fragmento de texto) o para jerarquizar, cuando uno deba ir dentro del otro (por ejemplo, rayas dentro de un inciso entre comas, rayas dentro de un paréntesis si en este espacio también hay comas…).

Pienso que el fracaso de sus medidas económicas y la herencia que dejaron —dos aspectos que nuestros adversarios negarán— van a ser nuestros argumentos clave en la campaña.

La declaración del primer ministro (sin duda muy influida por las noticias aparecidas en los diarios en las últimas semanas) alimenta los rumores de una posible crisis de gobierno.

En aquella montería se cazaron piezas muy diversas (venados, jabalíes, corzos…) y se tomaron algunas decisiones de gran calado político.

El estilo hardboiled —que tuvo como pioneros a Hammett y Chandler— tiene actualmente como máximo representante a James Ellroy.

El estilo hardboiled, que tuvo como pioneros a Hammett y Chandler, tiene actualmente como digno sucesor a James Ellroy. — (En este caso, como sucesor conecta con los autores antiguos en mayor medida que máximo representante en la anterior frase, el inciso queda mejor entre comas, por estar menos aislado)—

El estilo hardboiled, que tuvo como pioneros a Hammett —autor de El halcón maltés— y Chandler —autor de El sueño eterno—, tiene actualmente como máximo representante a James Ellroy.


Cuando un inciso o detalle se sitúe entre paréntesis o entre rayas, después del signo de cierre solo irá coma si tendría que insertarse igualmente de no existir ese inciso. No puede ir coma nunca antes del primer paréntesis o raya.

Es mejor que finalicéis la primera fase de la reforma (que incluye la limpieza de todas las paredes y la aplicación de dos capas de pintura) antes de cambiar las puertas.

Si encontramos algún obstáculo relevante (sea físico o jurídico), recurriremos a un consultor. — (Pero también podría ser: Si encontramos algún obstáculo relevante, sea físico o jurídico, recurriremos a un consultor o Si encontramos algún obstáculo físico o jurídico relevante, recurriremos a un consultor.) —

En mi jardín ahora mismo solo tengo tres tipos de plantas: geranios —con flores de colores diversos—, rosales —solo de flor blanca— y rododendros.

ENUMERACIONES, RELACIONES Y FRASES QUE LLEVAN CONJUNCIONES COPULATIVAS


Se separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado y los elementos de una enumeración que no sean complejos y no contengan ya comas. Si el último de los miembros va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), por regla general no se escribe coma delante de esta.

Se sentía agobiado por los problemas en el trabajo, por las discusiones con su mujer, por las rabietas de su hija adolescente, por las cuotas del préstamo, por tantas cosas…

Acuérdate de apagar los ordenadores, bajar las persianas, conectar la alarma, cerrar las puertas…

Solo he traído del supermercado el pan, dos kilos de plátanos y las botellas de agua.

Para arreglarte la persiana necesitaré unas tijeras, unos alicates, un destornillador de cruz y una cinta nueva.


No obstante lo dicho en el supuesto anterior, cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), se escribe coma delante de la conjunción (y, e, ni, o, u). Esa última parte de la frase suele indicar una acción o elemento de naturaleza diferente, sugerir un tiempo intermedio (citado o no citado), suponer una acción de cierre…

Ha entrado casi al final de la segunda parte, apenas ha tocado dos o tres balones, ha marcado el gol clave de la victoria, y, tras el partido, se ha largado sin atender a los periodistas que le reclamaban.

Fue un viaje vertiginoso: tras llegar a Barajas, cogí un taxi para ir a la oficina, asistí a la reunión, tuvimos solo media hora para comer, continuamos el encuentro hasta las seis, y me fui directo por la noche a la estación para regresar en el último AVE.

Para arreglarte la persiana necesitaré unas tijeras, unos alicates, un destornillador de cruz, y mucha paciencia.


De modo similar, se inserta una coma delante de las citadas conjunciones (y, e, ni, o, u) cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior y no con el último de sus miembros coordinados. La última parte de la frase suele indicar una conclusión, una consecuencia, una alternativa global…, y acostumbra a llevar su propio verbo.

Estuvo magnífico con el capote, bordó el tercio de muleta, con el estoque no tuvo fallos, y salió por la puerta grande.

Han tirado casi todos los tabiques, lo han pintado todo de gris azulado, han llenado la estancia con mobiliario minimalista, lo han decorado con cuadros abstractos, y les ha quedado un loft de película.

Está barajando montar una pequeña empresa, buscarse algún socio, conseguir financiación, o invertir todos sus ahorros e iniciar una actividad profesional en solitario.


También se puede poner una coma antes de la última conjunción o (que separa un elemento final heterogéneo, relacionado con todo el predicado anterior) cuando el penúltimo elemento (último de la enumeración homogénea) viene también precedido de esa conjunción (normalmente sin coma).

Dudo entre comprar un utilitario, un coche de gama media o un todo camino, o liarme la manta a la cabeza y elegir el spider descapotable de dos plazas.

Todavía no tengo claro si aceptar el trabajo de consultor, el de jefe de departamento comercial o el de asesor del gerente, o dejarlo todo y poner mi propio negocio.

Está pensando en vender la casa e irse de alquiler, e incluso en marcharse a vivir a otra ciudad para poner su propio negocio y partir de cero.


Es también frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga una coma delante de la conjunción (y, e, ni, o, u) cuando la segunda tiene un sujeto distinto.

Como en otros días laborables, Francisco bajó absorto a la calle a las ocho en punto de la mañana, y la portera le saludó levantando la mano, sin mirarle.

El Congreso aprobó el proyecto de ley hace tres semanas, y el Senado lo acaba de ratificar hace pocos minutos.

El entrenador decidió que saliera al campo a cinco minutos del final del partido, y el jugador hizo claros gestos de disconformidad con la decisión.

Tiene una experiencia dilatada dentro de la empresa, y ahora lo despiden porque dicen que necesitan savia nueva.


Asimismo, es frecuente y optativo poner una coma entre oraciones coordinadas delante de las conjunciones (y, e, ni, o, u) cuando la primera tiene cierta extensión o es bastante más larga que la segunda.

Ni podemos asumir todas las exigencias que nos habéis planteado para llegar al acuerdo de gobierno, ni estamos en disposición de alargar más la negociación.

O te decides a pedirle ese permiso a tu jefe antes de este fin de semana, o nos vamos de viaje sin ti.

Nos quedaremos esperando en la sala contigua hasta que terminéis de una vez la dichosa reunión, y luego nos iremos a cenar.


Hay que insertar una coma delante o detrás de cualquiera de las conjunciones (y, e, ni, o, u) si inmediatamente antes o después hay un inciso o cualquier otro elemento que deba ir aislado por comas del resto del enunciado.

Boris Spassky, el campeón ruso, y el controvertido Bobby Fischer, figura de los Estados Unidos, protagonizaron en los años setenta una de las contiendas ajedrecísticas más legendarias.

Iremos en el AVE o, si no hay billetes, viajaremos en avión aunque nos resulte más caro.

Ni tenemos dinero para hacer ese viaje ni, mal que nos pese, podemos comprarnos ahora ese coche del que hablamos.


Se suele utilizar punto y coma para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas (por ejemplo, por ser largas, llevar ya comas insertadas, ser oraciones completas que incluyen sujeto y verbo o acciones y complementos…). El último elemento puede ir precedido de un punto y coma, con o sin conjunción.

En esta fase del concurso cada finalista cocinará un plato diferente del menú: Paco se encargará del primero, unos entrantes con sashimi; Mónica afrontará el segundo, un asado de carne de venado; Sergio se encargará del postre, una tarta con fruta confitada.

A lo largo del año hay muchas ocasiones en las que soñamos despiertos: nos vemos resolviendo con habilidad situaciones difíciles; nos imaginamos lanzando discursos impactantes; protagonizamos escenas sociales de las que salimos triunfantes o en las que hacemos el ridículo…

A la rueda de prensa de la película High-Rise asistieron Sienna Miller, actriz protagonista; Tom Hiddleston y Luke Evans, actores principales; y el director, Ben Wheatley.


No obstante, en este tipo de relaciones compuestas de elementos complejos separados por punto y coma se puede incluir también una coma (y, en su caso, una conjunción) para introducir el último (es, en buena medida, una cuestión de estilo).

Al final fue Paco el que cocinó para nosotros en la cena del otro día: nos hizo un milhojas con mozzarella y jamón ibérico, de primero; un chicharro al horno con salsa de zanahoria, de segundo, y una crema con frutas caramelizadas, de postre.

El concierto del próximo sábado incluye, en primer lugar, la Sinfonía nº 1 “Clásica”, de Prokofiev; en segundo lugar, el Concierto para piano y orquesta nº 1, de Beethoven, y para finalizar, La consagración de la primavera, de Stravinski.

Pueden ser muy diversas las causas de fracaso empresarial: mal estudio del sector y de las necesidades del mercado; insuficiencia de capital y falta de financiación; desequilibrios recurrentes en los presupuestos —en la relación entre ingresos y gastos y respecto de la carga financiera de estos últimos—; errónea selección de directivos y empleados, falta de adaptación a los cambios…  — (Podría ir todo lo enunciado entre comas, pero el punto y coma da un cierto relieve a cada causa y aísla mejor la que tiene un inciso aclaratorio; por otra parte, el último elemento de la enumeración podría ir precedido también de punto y coma, pero la coma parece más suave para lanzar ese listado incompleto hacia los puntos suspensivos) —


Cuando la enumeración es completa o exhaustiva (o al menos cerrada, como enumeración selectiva), el último elemento va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni), delante de la cual, en general, no debe escribirse coma (salvo en las excepciones, ya vistas).

Su novio es bastante alto, más bien delgado y muy rubio.

De primer plato puedes elegir ensalada mixta, tallarines al pesto o revuelto de ajetes y trigueros.

De Christopher Nolan he visto Memento, Insomnio y El caballero oscuro.

Acuérdate de que mañana tenemos que comprar los billetes de avión, reservar el hotel, hacer las maletas, y llevar al perro al veterinario.


Si una enumeración es incompleta y se escogen solo algunos elementos representativos (finalizándola con etcétera o su abreviatura, o con puntos suspensivos), ante el último término se escribe una coma en lugar de la conjunción, y también otra coma, en su caso, antes de etcétera o etc. (pero nunca se pone una coma antes de los puntos suspensivos finales, ni una conjunción y antes del etcétera o etc.). Por su parte, también puede haber enumeraciones cerradas acabadas en punto.

Antes de partir hacia Inglaterra, el entrenador portugués se despidió de todos: directivos, técnicos, médicos, utilleros…

Es una reunión de moteros a la que acuden con vehículos de todas las marcas: japonesas, inglesas, italianas, americanas, etcétera.

Hay que clasificar todo con urgencia: papeles, archivos, disquetes antiguos, cedés, etc.

Tienes que ver completa la trilogía de los colores de Kieslovsky: Azul, Blanco, Rojo.


La palabra etcétera (o su abreviatura) va siempre entre comas cuando no aparece como término final de la frase (es una de las excepciones ya vistas en las que puede separarse el sujeto del verbo).

Las bebidas como el whisky, el coñac, el orujo, el calvados, etcétera, suelen tener una graduación alcohólica superior a los 40 grados.

Se espera que aficionados, periodistas, fotógrafos, empleados, curiosos, etc., abarroten la terminal de llegadas del aeropuerto para recibir a los triunfadores de la final.


En general, no se inserta una coma antes de ni (o del segundo ni) en las frases en las que se niegan dos o más elementos (con las conjunciones ni… ni… o no… ni… ). No obstante, puede convenir una coma si el primer elemento negado es muy largo.

No vimos venados ni ciervos en ese bosque.

Para poner en marcha ese tipo de negocio ni contamos con ayuda financiera ni tenemos conocimientos técnicos suficientes. 

Yo ni me he vestido de etiqueta ni pienso llevarles ningún regalo.

Ni pudimos acercarnos al escenario en el que estaba el grupo poniendo a punto sus instrumentos y haciendo pruebas de sonido, ni nos dejaron acercarnos después a los camerinos.


Se puede poner coma antes de las conjunciones (y, e, o, u, ni) cuando se repiten estas en una misma frase utilizando la figura retórica denominada polisíndeton. Sirve para sugerir enfáticamente secuencias de acción, lanzar descripciones panorámicas, exponer inventarios de seres u objetos simulando gradualidad, hacer enumeraciones rápidas de causas, consecuencias o reacciones… Se trata, en todo caso, de reiteraciones que pueden producir efectos similares sin necesidad de comas, por lo que estamos ante una cuestión de estilo y de técnica narrativa o expositiva.

Le insultó, y le empujó, y le tiró al suelo, y le dio varias patadas, hasta que por fin se dio por satisfecho.

A pesar de la tensión, no hubo gritos, ni lloros, ni lamentos, ni quejas, ni recriminaciones, ni nadie que echara la culpa a nadie.

En el safari vi elefantes, y leones, y jirafas, y gacelas, y rinocerontes, y búfalos, y mosquitos, sobre todo muchos mosquitos.


Se pone coma antes de la locución conjuntiva así como cuando esta expresión hace las funciones de la conjunción y (o y también). La locución sirve para separar elementos en enumeraciones largas, o que tienen algún elemento final heterogéneo, o que por algún motivo conviene destacar. También permite no repetir conjunciones. Esta locución puede ir después del último elemento ya unido por conjunción y, o actuar como primera conjunción de la frase.

El menor emancipado requerirá autorización de sus padres para enajenar inmuebles u objetos valiosos y para gravarlos, así como para tomar dinero en préstamo.

En general, será libre la transmisión de participaciones por actos inter vivos entre socios, así como la realizada en favor del cónyuge, ascendiente o descendiente del socio transmitente.

Se publicarán los tipos mínimos de compra y los máximos de venta, así como las comisiones y gastos aplicados a las operaciones de conversión de divisas.

Tendremos en cuenta las aportaciones que nos habéis hecho vosotros en los últimos días, así como las sugerencias que nos han enviado los lectores por correo electrónico.


Cuando así como (o así como + otro término) no es conjunción y va al inicio de la frase con un significado equivalente a como, de la misma manera que, del mismo modo que, de la misma forma que, al igual que, tan pronto como, de cualquier manera, de modo parecido a, tal como…, se suele insertar una coma tras el grupo que lo contiene. En medio de la frase o al final de esta el grupo puede ir o no separado por coma según los casos. No suele ir separada por comas la expresión así como así.

Así como no podemos fiarnos de tu cuñado, tampoco podemos hacer caso de tu suegro sin más explicaciones.  

Así como quien no quiere la cosa, ya hemos llegado a donde queríamos llegar.

No puedo confiar en ti así como te veo en este momento.

Lo hicimos así como dijiste.

Así como así no podemos lanzarnos a ese proyecto.


Se inserta una coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas: bien…, bien…; ya…, ya…; o bien…, o bien…; o bien…, o…; sea…, sea…. Se acepta que no haya coma antes del primer elemento de esa estructura para evitar separar el sujeto del verbo (aunque se pueda aceptar la inserción de esa coma como excepción, tal como ya se ha comentado).

Al final iremos de vacaciones al otro lado del charco, bien a Cancún, bien a Punta Cana.

Los hay que nunca llevan camisa, sea porque les molesta el cuello, sea por seguir las tendencias de la moda más juvenil.

Los jóvenes actuales, o bien deambulan obsesionados mirando el móvil, o bien se pasan horas y horas delante de su ordenador.

Cuando salen de la oficina, o bien se van a comer a un chino, o comen en alguna pizzería.

Los empleados que salen al mediodía de la oficina o bien se van a comer a un chino, o comen en alguna pizzería. — (Pero también podría ponerse una coma antes del primer o bien) —


Se escribe coma para separar los dos términos de la construcción copulativa formulada con las expresiones no solo…, sino…; no solo…, sino que…; no solo…, sino también; no solo…, sino que también…; no solo…, sino que además…

No solo has ofendido a los gallegos, sino también a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad.

Con ese numerito no solo es que hayas estado incorrecto, sino que has hecho directamente el ridículo.

Pretendo no solo resolver todas estas quejas, sino también evitar que vuelvan a producirse tantas reclamaciones.

No solo es que asistiera poca gente al estreno, sino que además la mitad del público se marchó antes de que terminara la obra.

FRASES CON CONSTRUCCIONES COMPARATIVAS Y CONSECUTIVAS


No se separan mediante coma los comparativos construidos con tanto… como…; tan… como…; más… que…; menos… que…; mejor… que…;,  peor… que…, aunque se trate de frases largas; o sea, que no se debe situar una coma ni antes del primer elemento ni antes del segundo. Tampoco se separa el nexo tanto si… como si…

Te quiero tanto como tú a mí.

Al parecer, ese dinosaurio bípedo cuyos fósiles acaban de descubrir era tan grande, pesado y agresivo como el tyranosaurus rex.

Las reglas del campeonato de este año de Fórmula 1 son menos adecuadas para fomentar la competición, los adelantamientos y las tácticas de los equipos que las de años anteriores.

El éxito de ese partido en estas elecciones dependerá tanto de que clarifique su discurso sobre la nación como de que muestre coherencia en su plan económico.

Tanto si le decimos que sí como si le decimos que no, vamos a quedar a la altura del betún.


Del mismo modo, no deben separarse mediante coma las construcciones consecutivas formuladas con expresiones como tal… que…; tan… que; tanto… que…, aunque se trate de frases largas. Tampoco se debería poner una coma en las construcciones consecutivas (un tanto coloquiales) que se redactan mediante si… que…

Era tan alto que no cabía por las puerta de mi casa.

Hemos llegado a tal grado de decadencia económica que no creo que remontemos la situación en al menos dos décadas.

Era tal la suciedad acumulada que nos costó dios y ayuda dejar los sótanos en estado de revista.

Si costó abrir esa puerta que el cerrajero se tiró tres horas seguidas sudando la gota gorda hasta conseguirlo.


No debe escribirse coma delante de la conjunción que en aquellos casos en que tiene sentido consecutivo y va precedida (justo antes o no) de tan, tanto, tantos o tal.

El serbio fue tan superior a su rival que la final apenas despertó interés en los televidentes.

Esa inversión es tan arriesgada que no puedo recomendártela.

Hay tantas aplicaciones en este móvil que no sé por dónde empezar.

La dirección del área ha llegado a tal nivel de incompetencia que no tendremos más remedio que sustituirla al completo.


Sí debe ponerse coma en las construcciones comparativas en las que se expresa algún tipo de relación o proporcionalidad entre dos elementos, para separar estos. Suelen redactarse con las expresiones cuanto menos…, más…; cuanto más…,  menos…;  cuanto…, tanto…, o similares, y se pone coma antes del segundo término. No obstante, cuando los términos de la comparación se invierten, no suelen separarse mediante coma (como en más… cuanto; menos… cuanto…; tanto más… cuanto…; mejor… cuanto…; peor… cuanto…; en mayor medida… cuanto…).

Cuanto menos caso le hagamos, más probabilidades tendremos de que se le olvide el asunto.

Cuanta más gasolina eches al fuego, tanto mayor será el riesgo de que haya disturbios callejeros.

Conseguiremos más concesiones por su parte cuanto más profunda sea su percepción de que nosotros también estamos cediendo.

La brillantez creativa se manifiesta en mayor medida cuanto mejor se combina la expresión desinhibida de ideas con un adecuado nivel de autocrítica. 


Se escribe coma ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, de modo que, de ahí que… Pero nunca debe ir coma después de ese término o expresión aunque vaya seguido de una interrogación.

Hace un año eras de izquierda radical, conque no me salgas ahora diciendo que tu credo es socialdemócrata.

Prometiste llevarme a ver un rodaje, así que déjate de excusas y dime cuándo.

Tenemos poco tiempo para presentar el proyecto, de manera que o nos ponemos las pilas o nos van a pisar el invento.

Llegamos muy tarde a casa, de ahí que no te llamara ayer por si ya te habías acostado.

Nos quedan solo tres días para entregar el trabajo, así que ¿por qué no nos ponemos las pilas de una vez?

OTRAS FRASES CON PREPOSICIONES, ADVERBIOS, LOCUCIONES, CONJUNCIONES, CONECTORES…


Se separan mediante comas las oraciones yuxtapuestas que tienen sentido distributivo.

Al salir de la iglesia, unos formaron corrillos, otros se metieron en los bares, la mayoría se fueron a callejear, aunque yo preferí alejarme solo y dar una vuelta por el paseo.

Unos son de derechas, otros de izquierdas, la mayoría de centro.


Es conveniente separar con comas las palabras o expresiones excepto, salvo, menos, con la excepción de… (aunque en frases cortas puede no ser necesario).

Podéis contar conmigo para la sesión de póker, salvo que ese día televisen algún partido de Champions.

Me gusta toda la pasta italiana, excepto los espaguetis y los tallarines.

Puedo aceptar todo, menos la deslealtad. — (Aunque también: Puedo aceptar todo menos la deslealtad.) —


No obstante, las palabras o expresiones como excepto, salvo, menos, siempre que no… también pueden escribirse sin comas en frases, no necesariamente cortas, cuando se prefiere dar énfasis a la excepción para determinar de manera clara el alcance del sujeto o complemento (creando una unidad más marcada en estos).

Votaron a favor todos los inquilinos salvo el vecino del tercero cuarta.

Todos los directivos excepto el jefe de personal están de acuerdo.

Hemos pagado ya la cuota todos menos tú.

Puedes comer alimentos de todo tipo siempre que no tengan niveles elevados de sal.


Se escribe coma ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino, sino que…

Le pondré un 1 al Real Madrid, pero no tengo tan claro que esta vez vaya a ganar.

Puedes intentarlo, aunque no te arriendo las ganancias.

No ha sido mérito mío, sino de nuestro vendedor estrella.

No es que sea un chef técnicamente superior a los demás, sino que sabe mejor que nadie cómo seducir a los comensales y hacerles vivir una experiencia.


También se pone una coma en construcciones que no llevan conjunciones adversativas pero tienen similar función de contraste u oposición.

Hizo ese nombramiento por orden superior, no por decisión propia

Esto es un trabajo, no un divertimento.


No se pone coma antes de sino cuando tiene el significado de salvo, aparte de, excepto, más que…, ni antes de sino que cuando es una acotación que significa otra cosa que…

Qué otra cosa podía haber hecho ante el tumulto callejero sino cerrar la tienda a cal y canto.

Quién sino nuestro vendedor estrella podría haber dado el paso al frente ante un reto comercial semejante.

No le exigió sino que leyera su propuesta antes de tomar la decisión final.


Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivale a la conjunción pero), puede ir precedida de coma.

Tenía entradas para el estreno de la obra, y no fue a verla. — (O bien: Tenía entradas para el estreno de la obra y no fue a verla) —

Mi asesor me sugirió que invirtiera en preferentes, y, afortunadamente, no le hice caso. — (Pero podría quitarse perfectamente la coma que aparece tras preferentes) —

Lleva toda la vida trabajando en distintos puestos de la construcción, y ahora nadie quiere darle un empleo. — (Sin coma la frase es más rápida, pero igualmente correcta; no obstante, la coma aporta un cierto efecto temporal en la oración, separando el antes y el ahora) —


No se suele insertar coma antes y después de pero cuando separa palabras o expresiones contrapuestas o que se matizan o alimentan; tampoco cuando se crea, de algún modo, un calificativo conjunto (vaya después del sustantivo calificado o, como es frecuente, antes); ni en ciertas expresiones formuladas habitualmente como unidad. En otros supuestos en los que no se dan estas circunstancias, puede convenir insertar la coma.

Es un planteamiento erróneo pero interesante.

Pronuncia las frases con una entonación rara pero agradable.

Ha ganado el escaño de su circunscripción por un único pero en un sistema mayoritario más que suficiente punto porcentual. — (La expresión único pero en un sistema mayoritario más que suficiente gana poder expresivo formulada seguida, sin pausas) —

Vive en un apartamento minúsculo pero coquetón.

Es un tipo callado pero simpático.

Es un conductor lento pero seguro.

Es un personaje pintoresco y divertido, pero poco fiable. — (Aquí la oposición entre adjetivos ya no está tan marcada y no crea una idea conjunta) —

Esta tarta está muy pero que muy rica. — (Pero llevaría coma si fuera así: Esta tarta está deliciosa, pero que muy rica.) —


Tampoco se escribe coma después de pero cuando no le sigue un inciso, sino un sujeto o complemento.

Pero la solución basada en replantear el proyecto, sugerida por el asesor, fue al final la que triunfó. — (No sería correcto poner: Pero, la solución basada en replantear…) —

Pero, contando con financiación adicional de última hora, el proyecto llegó finalmente a buen puerto. (En este caso, a pero le sigue un inciso, que permite la coma)


Igualmente, no se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa (aunque sí pueden insertarse puntos suspensivos).

Pero ¡qué cosas dices!

Siento importunarle, pero ¿podría quitarse el sombrero para que pueda ver la pantalla?

Pero… ¿eres consciente de lo que estás diciendo?


Se escribe coma ante oraciones causales lógicas o explicativas (son las que no introducen la causa real de lo expresado en la oración principal, sino el hecho que permite al que habla afirmar o enunciar esa oración y darla por correcta). Se llaman también oraciones causales de la enunciación (es decir, que destacan la causa de que algo se diga). Se usan conjunciones o locuciones conjuntivas como porque, ya que, a la vista de, pues, puesto que, visto que, comoquiera que o similares.

Cada vez está más claro que vamos a tener un parlamento inestable, a la vista de lo que apuntan los sondeos.

No creo que lleguemos más rápido en tu flamante coche, porque los límites de velocidad son los mismos incluso para los deportivos.

Aprobar esta oposición puede ser más difícil a partir de ahora, ya que el examen será oral.

Creo que tu marido está deprimido, porque apenas sale de casa. — (El que salga poco de casa es, en opinión de quien habla, un signo revelador de la depresión) —


Las oraciones causales puras o reales no se introducen mediante coma (son las que expresan la causa real que ocasiona el hecho enunciado en la oración principal, o en las que se presenta claramente una causa como la auténtica, más allá de que sea o no cierta o razonable como factor motivador).

El coche no arranca porque tiene la batería agotada.

El gobierno es inestable porque en este momento no tiene suficientes apoyos parlamentarios.

Son políticos que no llegan al electorado joven porque usan poco las redes sociales.

El examen de las oposiciones es más difícil este año porque tiene un mayor componente de oralidad.

Creo que tu marido está deprimido porque apenas sale de casa. — (El que no salga de casa es, en opinión de quien habla, la causa que ha originado la depresión) —


Se separan con comas al inicio de la frase las estructuras encabezadas por expresiones y locuciones con valor delimitador del discurso u orientador hacia escenarios y acciones. Se trata de algo más que conectores, ya que acotan u orientan el marco de las ideas que se exponen. Son expresiones como en cuanto a…, con respecto a…, respecto de…, en cuanto a…, a propósito de.., en lo que se refiere a…, en relación con…, con referencia a…, a tenor de…, e incluso otras como con vistas a… o de cara a…. La coma debe separar toda la estructura y no solo la expresión. Si van en medio de la frase o al final, estas estructuras completas podrán escribirse en algunas ocasiones sin separación de coma en supuestos similares a los antes vistos para otros conectores, locuciones, adverbios… (aunque no es igualmente frecuente con todas las expresiones citadas).

A tenor de lo dicho por nuestro amado líder, creo que vamos a tener más de lo mismo en esta legislatura.

En cuanto al otro tema del que hablabas, será mejor que lo discutamos en otro momento.

Con respecto al estilo de Lumet, hay que tener en cuenta que se trata de uno de los cineastas integrantes de la llamada generación de la televisión.

Con referencia a la reunión de mañana por la mañana, debo decir que finalmente no podré asistir porque tengo que desplazarme a primera hora a Madrid.

En lo que se refiere a los posibles efectos secundarios, conviene destacar que este medicamento puede producir somnolencia.

Hay que tener en cuenta, a propósito de la nouvelle vague, que se trata de un movimiento impulsado no solo por cineastas, sino por auténticos cinéfilos.  

Valoraremos respecto de tu propuesta todos los pros y contras en la reunión de mañana. 

Necesitamos preparar un buen argumentario de cara a la reunión del martes con el cliente. — (Pero invertida quizá iría bien con una coma: De cara a la reunión del martes con el cliente, necesitamos preparar un buen argumentario.) —

Con vistas al partido del sábado, la Delegación del Gobierno ha preparado un fuerte dispositivo policial con fines preventivos. — (En este caso, invirtiendo la frase también requeriría una coma o aislar el inciso: La Delegación del Gobierno ha preparado un fuerte dispositivo policial con fines preventivos, con vistas al partido del sábado o La Delegación del Gobierno ha preparado un fuerte dispositivo policial, con fines preventivos, con vistas al partido del sábado.) —


Se escribe coma detrás de diferentes conectores o marcadores del discurso (adverbios, conjunciones, locuciones adverbiales o preposicionales…) cuando van al inicio de la oración y afectan globalmente a esta. Tiene  como función introducir mensajes, conectarlos o marcar niveles o marcos. En concreto, la función puede ser diversa (y a veces combinada): introducción de ideas principales o adicionales (asimismo, además, entonces, incluso, luego, después, pues, encima, es más, aparte...), ordenaciones y nexos expositivos o de continuidad (a continuación, en primer lugar, en segundo lugar, por un lado, por otro lado, para terminar, por último, antes de nada, dicho esto, llegados a este punto, por otra parte), aclaraciones, precisiones o matizaciones o digresiones (en el fondo, por cierto, dicho sea de paso, a propósito, ya puestos, por otra parte, …), consecuencias (así, así pues, por consiguiente, en consecuencia, entonces, por tanto, por ello, por lo tanto, por ende, de resultas), fijaciones de nivel o de circunstancias (por regla general, en líneas generales, a grandes rasgos, con frecuencia, a menudo, a veces, en ocasiones, en particular, en concreto), conclusiones y recapitulaciones (así, en definitiva, a fin de cuentas, al fin y al cabo, en fin, al final de todo, después de todo, en resumen, en fin, en suma, total, en conclusión, como colofón, en cualquier caso…), presentación de cautelas, alternativas o factores opuestos (ahora bien, a pesar de ello, a pesar de todo, con todo, con todo y con eso, en cambio, por el contrario, sin embargo, no obstante, aun así, antes bien), reformulaciones (mejor dicho, más bien…), aclaraciones o rectificaciones del mensaje (dicho de otro modo, dicho de otra manera, en otras palabras…), refuerzo de argumentos  o conversaciones (sin duda, de hecho, por supuesto, como resulta evidente, pues bien, por si fuera poco, como es obvio, como es lógico, en vista de ello, de todos modos, en realidad, desde luego, claro, por lo visto…), etcétera.

Asimismo, el manual incluye una lista de protocolos y consejos para la aplicación de primeros auxilios en la montaña.

Por otra parte, si la entidad pública asume la tutela, ello llevará lleva consigo la suspensión de la patria potestad o de la tutela ordinaria existentes hasta ese momento.

Por último, conviene hacer una referencia a la faceta de Steven Soderberg como productor.

En consecuencia, me veo obligado a presentar mi dimisión al comité de dirección del partido.

Por regla general, el cargo de administrador en las sociedades limitadas es gratuito.

En definitiva, los factores de influencia externos son en este caso los más relevantes y por eso deben centrar nuestro análisis.

No obstante, podrá aplicarse otro criterio distinto de distribución de los dividendos si previamente se ha hecho constar en los estatutos sociales.

Por el contrario, en la sociedad de responsabilidad limitada el capital social mínimo es de solo 3.000 euros.

Llegados a este punto, no nos queda sino reconocer que nuestras medidas han resultado infructuosas.

Ahora bien, por acuerdo de la junta podrá fijarse en los estatutos que el cargo de administrador sea remunerado.

Dicho de otro modo, la historia siempre se repite.

Como es obvio, debe ser el jefe de proyecto el que dé la cara ante el cliente.


Si los citados conectores (adverbios, conjunciones, locuciones…) van en medio de la frase pero a pesar de ello siguen afectando a la oración globalmente, se escriben entre comas (aunque en algunos casos puede prescindirse de estas en supuestos como los comentados más adelante).

Intenté convencerle de que no lo hiciera y, a pesar de ello, decidió comprarse ese piso.

Era consciente de los elevados riesgos que conllevaba esa inversión y, sin embargo, se lanzó a colocar dinero en la sociedad buscando rentabilidad rápida.

Obtuvo unos resultados electorales decepcionantes y, en consecuencia, se vio obligado a presentar su dimisión.

Llegó tarde y, además, vino con unas cuantas copas de más.

Hay que incrementar la vinculación del cliente o, dicho de otro modo, conseguir clientes fieles y satisfechos. 


Sea al inicio de una oración o en medio de esta, también suelen separarse con comas las locuciones que sirven para introducir aclaraciones o rectificaciones del mensaje, como o sea, es decir, esto es, a saber… (similares a algunos conectores antes vistos, como dicho de otro modo o dicho de otra manera, aunque quizá menos habituales como inicio de frases).

Para adoptar es preciso, entre otros requisitos, tener 25 años cumplidos, es decir, que no basta con ser mayor de edad.

Ese plan B del que habláis es imposible, o sea, que olvidaos de él.

La opción de rechazar el encargo no se contempla, es decir, que aquí cada uno deberá afrontar el objetivo que se le asigne sin rechistar.


Asimismo, con una función similar (conexión, introducción, nexo, anuncio, acotación de ámbito o punto de vista, refuerzo…) se inserta una coma detrás de los adverbios de modo acabados en mente que, situados al inicio, modifican también toda la oración y no solo a uno de sus elementos. Es el caso de efectivamente, generalmente, precisamente, naturalmente, obviamente, finalmente, felizmente, realmente, ocasionalmente, evidentemente, indudablemente, obviamente, normalmente, concretamente, etcétera. Cuando van en medio de la frase, se sitúan igualmente entre comas si siguen manteniendo afectación general (aunque en algunos casos puede prescindirse de estas en supuestos como los comentados más adelante). Al final de la frase siempre les debe anteceder una coma.

Generalmente, en fiestas celebradas a esas horas las mujeres van de corto.

Efectivamente, la respuesta que el planteó era la correcta.

Obviamente, alguien tan tozudo como él lo volverá a intentar.

Su previsión de resultados es, efectivamente, la que más se ha acercado a la realidad.

Los monitores que venden actualmente llevan, generalmente, un cable conector en la caja.

No creo que consiga aprobar las oposiciones, sinceramente.

Es lo que se denomina presunción iuris tantum, jurídicamente hablando.


A pesar de lo dicho en todos estos casos de elementos que introducen, marcan o conectan, en algunos podrá insertarse delante un punto y coma (o incluso un punto), y coma (o incluso dos puntos) detrás, cuando no vayan al inicio de la frase y la lectura pida una pausa algo más prolongada por su carácter categórico o enfático. En todo caso, es una posibilidad que no encaja con todos los términos y expresiones antes citados: es frecuente, por ejemplo, con pues bien, no obstante, sin embargo, además, por último, por consiguiente, en consecuencia, dicho esto, o sea, es decir, en tal caso, con todo… (Puede deberse a que separen fragmentos de la oración de cierta extensión, lancen ideas conectadas pero a las que se quiere dar entidad propia, anuncien elementos nuevos o valoraciones alternativas a los que se quiere dar una formulación relevante, traten de zanjar discursos o exposiciones, requieran una cierta inflexión para contribuir al énfasis…).

La mayoría de edad se consigue a los 18 años; no obstante, es preciso haber cumplido 25 para poder adoptar a un menor, entre otros requisitos. — (Pero también podría ser: …se consigue a los 18 años. No obstante, será preciso haber…) —

Vosotros os encargáis de poner las bebidas; además, ya puestos, no vendría mal que también trajerais algo para el postre.

Todas las opciones alternativas que hemos valorado son inviables; o sea, que, nos pongamos como nos pongamos, no tenemos plan B.

El grupo A se encargará de analizar la obra de Cervantes; el grupo B, la de Shakespeare; el C, la de Goethe; por último, nosotros, el equipo D, revisaremos la obra de Dante.

Nuestros competidores se están moviendo rápido; pues bien: ha llegado el momento de que nos pongamos las pilas y reorganicemos nuestra red comercial.


Es, por otra parte, frecuente que algunos de los conectores o marcadores citados en los supuestos anteriores se muestren en medio de las frases sin puntuación previa ni posterior. Ello ocurre cuando se trata de expresiones que no afectan a la oración completa, sino solo a alguno de sus elementos.. El fin es dotar a los enunciados de una mayor fluidez y su fundamento puede estribar, además, en que se trate de expresiones o términos más conectados con la acción de los personajes que con la valoración del narrador o redactor; en que opongan elementos entre sí —adjetivos, sustantivos, adverbios…— creando ideas unitarias; en que se busque evitar en las expresiones una acumulación de comas que rompería la música de la frase o la ralentizaría en exceso, o en que estemos ante oraciones que, por razones narrativas o de estilo, ganan expresividad sin pausa ni separación, por citar algunos motivos. Se suele aplicar en mayor medida a términos y expresiones como sin embargo, no obstante, a pesar de ello, a su vez, además, en consecuencia, por supuesto, sin duda, al final, entonces, después, luego, en el fondo… y a los adverbios de modo acabados en mente. (Hay supuestos claros que deben ir sin comas, algunos que admiten las dos opciones —aunque, ¡ojo! al sutil cambio de sentido— y otros en los que no poner comas supondría forzar un tanto la norma).

Sabía que era muy arriesgado y sin embargo lo hizo.

No quería ver a ninguno de sus hermanos y a pesar de ello se presentó en la cena familiar.

Vino con dos botellas de Rioja y trajo además champagne francés.

Al final lo intentó y por supuesto lo consiguió. — (O una frase similar: Creo que lo intentará y sin duda lo conseguirá) —

El Atlético de Madrid ha conseguido una victoria abultada y no obstante pírrica, ya que se han lesionado tres de sus estrellas.

He tenido el honor de presentar este libro con mi compañero y sin embargo amigo Jorge García.

En el próximo capítulo, además, se incluye al final un resumen de todo lo explicado hasta ahora. — (Si al final también lo pusiéramos entre comas, la frase saldría demasiado entrecortada;  pero también podríamos escribir además sin comas y al final entre comas, con un ligero retoque: En el próximo capítulo se incluye además, al final, un resumen de todo lo explicado hasta ahora.) —

El detenido se acogió inmediatamente a su derecho a no declarar en su contra. — (Funciona bien sin comas, por la relación del adverbio con la acción y para enfatizar la rapidez) —

El detenido se acogió, obviamente, a su derecho a no declarar en su contra. — (Sin comas no funcionaría, porque el adverbio de modo es aquí más propio de la narración o exposición que de la acción) —

Tener un niño era un deseo que felizmente consiguieron cumplir tres años después de casarse. (Felizmente también podría ir entre comas, para enfatizar la espera y la sorpresa) —

Fue la primera vez que Héctor, realmente, entendió lo que querían decirle. — (La acotación es propia del narrador, que sugiere que es la primera vez que hubo una comprensión propiamente dicha) —

Fue la primera vez que Héctor entendió realmente lo que querían decirle. (Realmente conecta aquí con la acción, dando un sentido de comprensión completa y evocando anteriores episodios de comprensión parcial) —

Cuando el marinero pisó el muelle del puerto, se dio cuenta, realmente, de que estaba agotado. (Realmente es, en este caso, una visión tanto del narrador como del propio personaje, por lo que funciona casi igual con o sin comas) —

La verdad es que estoy realmente agotado. — (No debería ir entre comas) —

Dormir es precisamente lo que necesitamos. — (Funciona a la perfección sin comas; pero el adverbio podría ir entre comas, por ejemplo, en una frase como esta: Comer caliente y dormir en un colchón blando era, precisamente, lo que más habíamos echado en falta durante esa larga excursión.) —


Prescindir de la coma es también posible con los adverbios acabados en mente que aparecen al inicio de la frase (antes vistos) cuando no afectan globalmente al sentido de la oración, o incluso en algunos casos en que, aunque tengan una afectación general, entran en supuestos como los citados (expresiones conectadas con la acción o los personajes, frases que funcionan mejor no ralentizándolas desde el inicio, frases ya demasiado cargadas de comas, acentuación o no de ciertos efectos…).

Probablemente me darán el alta en un par de días. — (Una coma podía servir para acentuar la incertidumbre) —

Naturalmente que participaré en el proyecto si me necesitas. — (Para poner una coma habría que eliminar que, y en ese caso sin el signo quedaría quizá algo forzado) —

Obviamente la noticia le produjo en enfado descomunal. — (Podría llevar una coma, pero así, fluido, queda igualmente correcto) —

Concretamente es el cabezal inyector de tinta magenta el que está dañado. — (En este caso funcionaría bien con una coma, pero, si se trata de reflejar un comentario oral, sin el signo queda igualmente correcto; en cambio, si se tratara del texto de un documento de análisis y diagnóstico técnico, probablemente iría mejor con una coma) —

Precisamente ese día, ya por la mañana, cayó una gran tromba de agua no prevista que al final obligó a suspender el evento. — (Una coma tras precisamente crearía un inicio entrecortado, aceptable solo si se busca exactamente ese efecto) —


Cuando se utilice la expresión a saber para iniciar enumeraciones, debe ir precedida de coma (o de punto y coma), y debe llevar detrás otra coma o, como es mucho más habitual, dos puntos. (No debe confundirse con expresiones en las que saber se utiliza precedido de la preposición a para construir la idea de ignorancia sobre algo o mostrar un deseo o reivindicación, supuestos en los que no lleva coma ni delante ni detrás).

Para el mueble bar de su casa compró inicialmente diez botellas; a saber: dos de whisky, dos de coñac, dos de aperitivos italianos, una de ron, una de ginebra, una de vodka y una de anís.

El candidato demócrata solo ganó en tres de los Estados del este más afines a su partido, a saber, Nueva York, Maryland y Massachusetts. — (Aunque con coma no queda muy lucido, en esta enumeración breve los dos puntos quedarían algo forzados) —

A saber qué mosca le habrá picado ahora.

Vaya uno a saber por dónde se mete últimamente.

Tenemos derecho a saber quién tomó esa decisión.


Las expresiones por ejemplo, entre otros, entre ellos, verbigracia o similares, que anuncian una enumeración incompleta, pueden puntuarse de diferentes maneras: seguidas de coma (al inicio de la frase); con coma delante (al final de la frase); solo con coma delante (en medio de frases cortas); entre comas; entre punto y coma y coma; solo con coma detrás y un paréntesis delante… (Seguidas de dos puntos suelen lanzar enumeraciones presentadas en forma de listado, con guiones o viñetas, como también ocurre cuando se trata de las expresiones entre otros, los siguientes:… o por ejemplo, los siguientes:…).

Por ejemplo, el coñac y el whisky son aguardientes, mientras que el anís y el pacharán son licores.

Protagonizadas por su otro detective, Mickey Haller, Michael Connelly ha escrito novelas como El inocente, El veredicto y El quinto testigo, entre otras.

Mankiewicz exploró en sus películas géneros muy diversos, como, por ejemplo, el western, el péplum, la comedia, el cine gótico, el musical, el melodrama, el cine de espías…

Algunas prestaciones se consideran en el IRPF rentas del trabajo; entre otras, los salarios, las pensiones de la Seguridad Social, las prestaciones de planes de pensiones y las prestaciones por desempleo.

Los anisados son licores obtenidos a partir de la maceración de anís con otras hierbas y componentes; entre ellos, hay que destacar los anises, el pastís, la absenta, el ouzo y la sambuca.

Algunas veces cojo el metro; por ejemplo, ayer. — (Pero también podría ser: Algunas veces cojo el metro; por ejemplo ayer.) —

La inscripción es, en general, voluntaria, aunque en algunos casos es preciso realizarla para que se constituya un derecho (por ejemplo, en el caso de la hipoteca).

Son múltiples los beneficios medicinales del aloe vera; entre otros, los siguientes:

– tiene efectos analgésicos.
– tiene efectos depurativos.
– favorece la eliminación de hongos.


Las construcciones que llevan conectores combinados o acompañados de conjunciones (del tipo así por ejemplo, y sin embargo, y en cambio, y entonces, pero sin embargo, pero no obstante, pero en cambio, pero en el fondo, pero aun así, pero a pesar de ello…) son un tanto coloquiales, por redundantes, pero tienen una función enfática y pueden servir además para añadir fluidez a la frase (por ejemplo, evitando el punto y coma previo al conector cuando la simple coma no serviría). La expresión puede formularse con una coma después del primer término, o sin ella, en función de que se prefiera utilizar como conector único o como dos combinados (es una cuestión de estilo y de técnica narrativa).

La exposición es corta pero sin embargo de gran calidad; así por ejemplo, se incluyen, entre otras obras, dos Grecos, un Tintoretto, un Rembrandt y dos Murillos. –— (Aunque en esta frase podría prescindirse perfectamente de sin embargo, e incluso de así o de por ejemplo, sin alterar el significado de la frase. Asimismo, podría ponerse coma entre así y por ejemplo. Pero si  solo se eliminara pero, debería quedar así, con otros signos y un verbo explícito: La exposición es corta; sin embargo, es de gran calidad. Así, por ejemplo, se incluyen…) —

Dijo que de ninguna manera iría a esa boda y sin embargo allí estaba cuando llegamos.

Dijo que se compraría un monovolumen y en cambio nos ha sorprendido llegando al volante de una camioneta pick up.

Creíamos haber reservado habitaciones en un hotelito modesto y acogedor, y, en cambio, nos encontramos un hotel grande, casi de lujo y con todo tipo de prestaciones.

Al final ha cambiado el ordenador por otro más potente, pero en el fondo creo que para lo que necesita no le hacía falta más. — (Esta frase, más larga y con cierto aire reflexivo, también sonaría bien situando en el fondo entre comas) —


No debe ir ni coma ni dos puntos después de como… cuando este término inicia, a modo de ejemplo, una enumeración dentro de la frase (pero sí puede llevar una coma antes). No obstante, es habitual no insertar esa coma delante de como cuando, en frases cortas, se anuncia un solo ejemplo (o dos muy breves).

El aloe vera tiene otros posibles efectos beneficiosos, como su poder analgésico, su potencial depurativo y su acción fungicida.

Antes que Rafa Nadal, hubo otros tenistas zurdos legendarios, como Rod Laver, John McEnroe, Jimmy Connors, Martina Navratilova o Guillermo Vilas, entre otros.

Hay licores como el amaro que suelen tomarse después de las comidas. — (O de modo similar: Los licores como el amaro suelen tomarse…) —


Conviene diferenciar el uso de los términos luego y después, que puede responder a funciones diferentes dentro de la oración. Cuando funcionan como adverbios de tiempo, suelen ir sin comas cuando van precedidos de conjunción y, pero si no siguen a esta, suelen llevar delante punto y coma. Cuando van al inicio de la oración pueden ir o no seguidos de coma, como ocurre con los conectores. Y cuando luego funciona como conjunción que lleva a una consecuencia o conclusión (con un significado equivalente a por tanto o en consecuencia), normalmente va precedido de coma.

Primero voy a quitar las malas hierbas sobrantes y luego regaré el jardín.

Ahora mismo tengo que solventar un asunto urgente; luego ya trataré de solucionar ese otro incidente. 

A primera hora de la mañana responderé a todos los correos electrónicos pendientes; después, intentaré ir a la reunión.

Después, se aplica una capa de laca tapa poros y se añaden posteriormente dos capas del barniz que se haya elegido. 

Luego nos relató el incidente con todo lujo de detalles.

Aseguró que oyó volar un mosquito, luego no tiene tan mal oído como dice. — (Aquí funciona como conjunción, enlazando con una conclusión) —


Cuando los conectores y marcadores como los que se están citando van al final de la frase, suelen separarse mediante una coma. No deben separarse con coma si funcionan no como conector o marcador general, sino como calificativo de la acción (algo habitual si son ciertos adverbios).

A los otros dos socios mayoritarios no parece que les quitara el sueño la elevada deuda de la empresa, sorprendentemente.

No hay duda de que la película está teniendo un rotundo éxito de público; ha tenido opiniones demoledoras de la crítica más especializada, sin embargo.

Tras un vuelo incómodo en el que sufrieron muchas turbulencias, aterrizaron en Fiumicino, felizmente.

Tras un vuelo incómodo pleno de incidencias, y a pesar de la ventisca, el piloto logró aterrizar en Barajas habilidosamente.


Cuando se escriben locuciones de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, de intención enfática. (Generalmente, antes de la locución se pone punto y coma, ya que no son expresiones que funcionen bien en una frase muy fluida, al pedir una pausa previa más marcada).

Yo dimito; y no solo eso: pienso oponerme con todas mis fuerzas a ese proyecto de reforma.

Acepto la oferta; es más: estoy dispuesto a empezar desde hoy mismo.

FRASES CON ELEMENTOS INVERTIDOS, EN ORACIONES SIMPLES O COMPUESTAS


En las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales preceden al verbo y no son cortos, se suele insertar una coma detrás del bloque anticipado .

En la última reunión que tuvieron para valorar si seguir o no con el proyecto, el ambiente era irrespirable.

Justo cuando estuvimos todos juntos en aquella visita guiada que hicimos a la cueva el pasado diciembre, empecé a darme cuenta de que entre ellos dos había algo más que amistad.


Es preferible no poner una coma después del elemento anticipado cuando la intención es destacar o enfatizar lo que se indica.

Agobiada me tienes.

Muy tranquilo te veo.

Cuando trabajo prefiero no escuchar música.

Dentro de dos días te mandaré un mensaje con mi decisión.


Se puede escribir coma cuando el elemento anticipado introduce factores de tiempo o lugar que afectan a toda la oración. Suele ser especialmente recomendable cuando el grupo que aparece a continuación incluye una idea autónoma con sujeto y verbo inmediatos y explícitos. Pero resulta difícil establecer un criterio claro sobre cuando es más o menos conveniente: en muchas ocasiones es una cuestión de estilo; de hecho, algunos ejemplos citados aquí también podrían escribirse con o sin comas; ahí van, por tanto, unos comentarios, cualquier cosa menos normativos.

En Berlín, los estudiantes suelen llenar los parques para leer y tomar el sol. — (Quizá quedaría mejor, sin comas, si se tratara de la siguiente frase: En Berlín hay muchos parques llenos de estudiantes que leen y toman el sol; pero incluso la misma frase citada al principio podría ir sin comas, si queremos más fluidez: En Berlín los estudiantes suelen llenar…; todo puede depender del contexto en el que se enmarque esa frase o de que el fin del redactor sea describir, afirmar, evocar…) — 

El día D, los soldados americanos desembarcaron en la denominada tácticamente Playa de Omaha. — (Tanto preparativo para el desembarco merece una coma, ¿no?) —

En París llueve a menudo. — (Pero podría llevar una coma si fuera En París, llueve en este momento, para, con la pausa, marcar en mayor medida la focalización en el lugar y el momento) —

En París, el museo de la Cinemateque cierra los martes. — (La mención encadenada de dos espacios, el global y el concreto, funciona muy bien separada por comas) —

En París muchos retratistas y caricaturistas suelen situarse en los alrededores del Sacré Coeur. — (Pero quizá quedara mejor con coma si la frase fuera así: En París, los retratistas y caricaturistas suelen situarse, entre otros sitios, en los alrededores del Sacré Coeur.) —

En España, la película Psicosis, de Alfred Hitchcock, se estrenó el 2 de abril de 1961.  — (Pero para evitar tanta coma, sin necesidad de invertir la frase, podría ser también: En España, la película Psicosis de Alfred Hitchcock se estrenó el 2 de abril de 1961.) —

En Nueva Orleans se celebra la fiesta más famosa del Mardi Gras. — (Pero quizá iría bien una coma si fuera En Nueva Orleans, la fiesta más famosa es el Mardi Gras) —

En Nueva Orleans, Louis Armstrong dio sus primeros pasos como trompetista. — (Un respeto por el gran Satchmo: si va a aparecer, paremos antes para recibirle, y así además evitamos que una ciudad tan famosa y un monstruo del jazz se rocen en la frase y la desequilibren visualmente) —


Cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional (aunque puede ser conveniente ponerla si el fragmento anticipado es largo).

Para hablar de lo nuestro nunca tenemos tiempo — (Pero también: Para hablar de lo nuestro, nunca tenemos tiempo.) —

Alcohol bebe más bien poco — (Pero también: Alcohol, bebe más bien poco.) —

La moda de los pantalones tejanos con pata de elefante, yo no la soporto.


Cuando se anticipan complementos no verbales, se escribe coma tras estos. También se coloca coma cuando se anticipa un grupo en una comparación (es decir, cuando se coloca antes el segundo término de esta).

De las motos de segunda mano que tiene en el concesionario, solo una tiene las características que yo busco.

De todas las habilidades que atesora, la que más destaca es su capacidad de persuasión.

Más que una cuestión semántica, es una cuestión de estilo.


La inclusión doble de complementos directos (uno de ellos pospuesto al verbo) no es habitual, ya que crea frases un poco forzadas. No obstante, en ocasiones se practica para tratar de imitar el habla coloquial en la que se precisa al final pensando que quizá no ha quedado del todo claro lo dicho, en cuyo caso antes del tópico final se pone una coma.

Ayer lo acabé de leer, tu guión.

Tengo que volver a llamarlo, a mi agente.


En oraciones compuestas, se suele insertar una coma cuando el elemento subordinado que expresa una condición, un obstáculo, un circunstancia, una causa, una consecuencia… va antes del elemento principal. Se construyen con conjunciones, preposiciones, locuciones… como de, para, si, tras, antes de que, aunque, cuando, pese a que, en caso de que, siempre y cuando, a pesar de, yo de, yo que, yo en, en ese caso, en los demás casos, aun así…

Si decides finalmente no ir a la reunión, envíame un mensaje antes.

Aunque te empeñes en negarlo, te vimos en Marbella este fin de semana.

Antes de que la fastidiemos, démosle un último vistazo.

Tras la salva de aplausos, el premiado bajó del escenario y se dio un baño de masas entre los asistentes.

De haberlo sabido, habría intentado aplicar la otra solución.

Yo que tú, lo habría pensado dos veces antes de comprarlo.

Siempre y cuando cumplimentes previamente el cuestionario, podrás acceder a todos los descuentos de la tienda.

A pesar de los malos augurios, siguen en el candelero.

Aun así, sus probabilidades de aprobar ese examen son ínfimas.

Para decir lo que ha dicho, podría haberse ahorrado el discursito.

En los demás casos, la solución que deberá aplicarse es la misma.

En ese caso, nos daremos por vencidos y regresaremos con el rabo entre las piernas.


Si el elemento subordinado es muy breve, no es necesario poner una coma. Pero suele ponerse cuando es la parte más larga de la frase, y para separar la alternativa cuando se introduce con si no, que puede ir entre comas, si le precede conjunción (y, o); entre punto y coma y coma, o entre conjunción y coma.

Si quieres puedes.

Cuando llegues avisa.

Si bebes no conduzcas.

Si ellos deciden que yo dirija el proyecto, aceptaré.

Si ellos deciden nombrarme, aceptaré, y, si no, me quedaré al margen. — (O bien: Si ellos deciden nombrarme, aceptaré, y si no, me quedaré al margen; o bien: Si ellos deciden nombrarme, aceptaré; si no, me quedaré al margen.) —


Cuando se trata de subordinadas que van en medio de la frase, se suelen situar entre comas salvo que se trate de frases breves o ya se hayan colocado otras comas previas y sea preferible no cargar el enunciado. Pero si se pone coma, nunca se debe eliminar la segunda manteniendo la primera.

No van a conseguir, aunque le critiquen abiertamente, que abandone el proyecto antes de finalizarlo.

Tiene claro que mientras le queden fuerzas va a seguir trabajando.

He llegado a darme cuenta, tras mucho darle a la cabeza, de que mientras estemos en crisis en esta empresa habrá que mantener una línea de dirección menos flexible. — (Podría ponerse también una coma antes de mientras y otra detrás de crisis o incluso tras empresa, pero nunca poner la primera y prescindir de la segunda) —


Deben diferenciarse las citadas subordinadas anticipadas de las construcciones enfáticas encabezadas por la conjunción si… que no aportan significado condicional. Estas últimas no se separan por comas.

Si algo tiene la comida mejicana es generosidad en el picante. — (Equivale simplemente a La comida mejicana es, ante todo, generosa en el picante.) —

Si hay alguien que pueda solucionar este problema es tu amigo Paco. — (Equivale simplemente a Paco es quien puede solucionar este problema.) —


También se suelen separar mediante coma las expresiones duplicadas que se anticipan en la frase e introducen una circunstancia (aunque también pueden separarse cuando van al final).

Reaccione como reaccione, tú espera y no digas nada.

Te pongas como te pongas, voy a dejar los estudios de Derecho.

Tu quédate hasta que termine la presentación, dure lo que dure.

COMPLEMENTOS VERBALES EN FRASES CON VERBOS SUPRIMIDOS (NO CITADOS) EN ESA PARTE DE LA ORACIÓN


Se suele separar con una coma el sujeto de los complementos verbales cuando el verbo no se cita por haber sido mencionado con anterioridad. También puede utilizarse la coma para denotar la sustitución de todo el complemento verbal. No obstante, por razones de estilo, en ocasiones es factible prescindir de las comas.

Yo prefiero la carne bastante hecha; tú, sangrante.

Mi hermano es del Real Madrid; mi hermana, del Barça; yo, del Athletic de Bilbao.

Maldonado hará la primera guardia; García, la segunda, y Gutiérrez, la tercera. — (Pero también podría ser: Maldonado hará la primera guardia, García la segunda, y Gutiérrez la tercera.) —

Aitor fue al partido de ida de semifinales de la Copa del Rey disputado entre el Athletic de Bilbao y el Español, y su amigo Jordi, al de vuelta.  


También se suele separar el sujeto del complemento verbal si el verbo no se cita por estar sobreentendido (aunque dicho verbo ni siquiera se haya citado anteriormente).

Siete por dos, catorce.

Los acompañantes, por la derecha.

Segundo aviso: todo el que no tenga entrada, fuera de este vestíbulo antes de cinco minutos.

SUSTANTIVOS DE LLAMADA O INTERLOCUCIÓN


Se escriben entre comas los sustantivos que funcionan como vocativos (los que sirven para llamar o nombrar a un interlocutor).

Asúmelo, tía, no has nacido para el baile.

Siento tener que decirlo, Paco, pero creo que este puesto te viene grande.

Hasta que no se estropeen los móviles, cariño, aguantaremos con los que tenemos.

Parad de una vez, niños.


Se escribe igualmente coma cuando los enunciados con vocativos son muy breves, sin que por ello sea preciso reflejar una pausa en la lectura.

Sí, señor.

A la orden, mi coronel.

Tomo nota, jefe.

INTERJECCIONES O LOCUCIONES INTERJECTIVAS


Se separan, en general, mediante comas las interjecciones ah, ay, hola, bah, venga, hombre, tío, colega, oye, mira o similares (o se pone una coma antes de estas, si van a final de la frase). Funcionan, en este sentido, como los incisos.

Venga, anímate y ven a la cena.

Hola, saludos a todos…

Bah, no le des tanta importancia.

¡Ay!, esto tiene mala pinta.

Métetelo ya de una vez en la cabeza, ¡hombre!

Estírate, colega.


Si se combinan dos interjecciones (sean iguales o distintas) para crear una sola expresión, se separan ambas con comas.

Venga. ánimo, que estamos a punto de llegar.

Vaya, vaya, quien lo hubiera imaginado.

Por favor, tío, no me comas la cabeza.

Oye, colega, no te salgas por la tangente.


Se separan igualmente entre comas (o van precedidas de coma al final de la frase o seguidas de coma al inicio) las locuciones que funcionan como interjección, como vaya por Dios, ay de mí, cómo no, será posible, lo que faltaba, maldita sea… (salvo que se prefiera un punto para que sea una expresión separada).

Mira que es difícil esto, ¡maldita sea!

¡Madre mía!, qué guirigay.

Otra vez me vienes con que llegarás tarde esta noche por una reunión, ¡será posible!

Estaba a punto de cerrar y, ¡cómo no!, apareció de nuevo el cliente protestón que siempre viene a última hora.

¡Lo que faltaba!, se va la luz justo diez minutos antes de la final.

Y ahora se va la luz justo diez minutos antes de la final. ¡Lo que faltaba!

EXPRESIONES COLOQUIALES Y FRASES HECHAS O CONSTRUIDAS CON PATRONES ESTANDARIZADOS O REPETITIVOS


Se separan por comas las expresiones correlativas basadas en un esquema gramatical igual o similar, propias de dichos populares o de fórmulas o patrones fijos.

A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

De tal palo, tal astilla.

A grandes males, grandes remedios.

Tú a lo tuyo, yo a lo mío.

Yo voy por aquí, tú por allí.


No se debería insertar una coma en expresiones del tipo anterior cuando ello supondría separar el sujeto y el verbo. A pesar de esta norma, a menudo se inserta la coma separadora, quizá por razones sonoras o como imitación a otros dichos cortos similares en los que la coma no separa sujeto y verbo; de hecho, la Nueva gramática de la RAE indica que es frecuente la coma en algunas oraciones genéricas en las que la relativa forma un grupo nominal de interpretación inespecífica, normalmente en sentencias y refranes, aunque en la Ortografía no se dé por válido).

Quien siembra vientos recoge tempestades.

Quien bien te quiere te hará llorar.

Aquellos polvos trajeron estos lodos.

Lo que no puede ser no puede ser.

El que avisa no es traidor.

El que sigue la consigue. — (Es frecuente ver coma después de sigue)

Quien se pica ajos come. — (Es frecuente verlo con coma después de pica, y, en mi opinión, en este caso quedaría mejor con la coma para evitar la unidad visual pica ajos que deriva de situar el complemento antes del verbo) —

Quien calla otorga. — (Es igualmente frecuente que aparezca con una coma antes de otorga)


Se separan con una coma los apéndices confirmativos interrogativos que se sitúan al final de algunas frases, a modo de incisos.

Vendrás a la cena, ¿no?

Tú serás el ponente en la presentación, ¿de acuerdo?


No se escribe coma en expresiones coloquiales cuando hay repeticiones enfáticas de adjetivos o de sustantivos (de manera que la segunda mención del término tiene un cierto carácter adjetivo que supone aumentar las propiedades del sustantivo o del propio adjetivo).

Esto sí es café café.

Es un tipo gordo gordo.

Es ese aspecto es igual igual a su hermano.


Se separa con una coma la palabra que ya se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella.

Le hizo madrugar para llevarle en persona el documento, documento que, al día siguiente, aun estaba en el mismo sitio en el que lo dejó.

Siempre está presumiendo de su labia prodigiosa, labia que, por cierto, le ha metido en más de un problema últimamente.

SEPARACIÓN DE PALABRAS O ELEMENTOS DE FRASES PARA DETERMINAR UN SIGNIFICADO (Y EVITAR OTROS POSIBLES)


Se separan mediante coma ciertas palabras o elementos gramaticales cuando de la ubicación del signo depende que el significado de la frase sea uno u otro. El objetivo es semántico: condicionar una interpretación correcta del mensaje emitido o evitar que haya una incorrecta (lo que se llama función de desambigüación). Se trata, en todo caso, de una función que se solapa en ocasiones con algunos de los supuestos ya vistos (marcaje de incisos, separación de vocativos, inserción de elementos especificativos o explicativos…).

Los soldados, que llevan más de tres meses de maniobras, tendrán un permiso de tres días. — (Todos los soldados a los que se alude —todos ellos de maniobras— tendrán ese permiso) —

Los soldados que llevan más de tres meses de maniobras tendrán un permiso de tres días. — (De todos los soldados, solo los que lleven ya ese tiempo de maniobras tendrán el permiso) —

Te he dicho que no quiero comer pasta. — (No quiere comer ningún tipo de pasta) —

Te he dicho que no, quiero comer pasta. — (Quiere comer pasta, no otra comida) —

Los chicos, que son de buena familia, nos caen muy bien. — (Esos chicos les caen bien, y, por cierto, son de buena familia) —

Los chicos que son de buena familia nos caen muy bien. — (Les caen bien los chicos que son de buena familia) —

Tienes que dedicarle más horas, para que lo entiendas. — (Métete en la cabeza que tienes que dedicar más horas) —

Tienes que dedicarle más horas para que lo entiendas. — (Si quieres entender eso, tienes que dedicar más horas) —

Los inquilinos fueron trasladados tras el incendio. — (Los inquilinos fueron trasladados más allá de la zona del incendio) —

Los inquilinos fueron trasladados, tras el incendio. — (Los inquilinos fueron trasladados después de ocurrir el incendio) —

Hay que responder a la solicitud que nos enviaron, por correo. — (Hay que responder por correo a la solicitud recibida) —

Hay que responder a la solicitud que nos enviaron por correo. — (La solicitud la enviaron por correo, y no se especifica cómo se enviará la respuesta) —

El juez ha denegado el recurso que interpusieron, por error. — (La decisión de denegar el recurso ha sido un error del juez) —

El juez ha denegado el recurso que interpusieron por error. — (La interposición del recurso fue lo erróneo) —

Pedro,  procura prestar atención. — (Se pide a Pedro que atienda) —

Pedro procura prestar atención. — (Se afirma que Pedro está atendiendo) —

Así, consiguieron finalmente convencerle. — (Se afirma que, tras alguna acción previa o tras diversos intentos, al final lograron convencerle) —

Así consiguieron finalmente convencerle. — (Se afirma que al final lograron convencerle de una manera determinada, previamente citada, o que se cita a continuación, si la frase terminara en dos puntos) —

No, es verdad. — (Lo que digo o dices es verdad) —

No es verdad. — (Lo que dije o dices no es verdad) —


Como supuesto similar al anterior, debe ponerse una coma cuando el que se inserte o no supondrá que un elemento de la oración tenga relación con uno u otro antecedente o con todo el contenido de la frase. (Hay comas cuya ausencia cambia el sentido, mientras que no poner otras solo añade cierta ambigüedad).

Tenemos que convencerle de que haga la presentación, con habilidad. — (La  habilidad se refiere al acto de convencimiento) —

Tenemos que convencerle de que haga la presentación con habilidad. — (La habilidad se refiere a la presentación) —

Tuvo relaciones profesionales con una consultora y con una agencia de análisis de riesgo, con domicilio social en Londres. — (La coma tiene como efecto que el domicilio se refiera a las dos empresas citadas) —

Tuvo relaciones profesionales con una consultora y con una agencia de análisis de riesgo con domicilio social en Londres. — (La ausencia de coma deja un tanto confusa la frase: el domicilio es seguro que corresponde a la última empresa citada, pero no sabemos si también a la primera, aunque la doble preposición con apunte a que no) —

Su escrito está mucho más resumido, y orientado al perfil de los destinatarios.  (Sin la coma, el elemento comparativo respecto a un antecedente que aquí no se citamásafectaría tanto a resumido como a orientado. En la frase citada, con la coma, la calificación como orientado al perfil… se libera del comparativo) —

Conviene esparcir un poco más de sal sobre la salsa añadida, cuando los raviolis estén ya calientes. — (Si eliminamos la coma, puede parecer que es la salsa la que se añade cuando la pasta está caliente, …salsa añadida cuando los raviolis estén…, y no que justo cuando la pasta esté caliente será cuando debamos echar más sal a la salsa que previamente hemos añadido) —

Vimos a varios cazadores con rifles, preparados para cazar venados.  — (Sin la coma, no se sabría si los preparados son los rifles o los cazadores) —


Aunque estrictamente no haya ambigüedad, la coma puede ayudar a eliminar la que aparentemente se produciría en la lectura de ciertas frases por la cercanía de algunos términos o elementos que parecen relacionarse gramaticalmente. En estos casos, completar la lectura de la frase evitará que el significado aparente prospere, pero, aunque el objetivo sea evitar un mal efecto en la lectura (y no tanto deshacer malentendidos), no es agradable tener que variar el sentido de lo leído al acabar una frase.

Button pilotaba en McLaren con Alonso, y Vettel lo hacía con Räikkönen en Ferrari. — (Sin la coma habría un momento en la lectura en que parecería que Button pilota también con Vettel) —

Ayer por la noche Pablo cenó con una antigua amiga, y su actual novio está un poco mosqueado. — (Sin la coma la frase seguiría siendo correcta, pero sería confusa durante un momento, hasta acabarla completamente, porque podría parecer que cenó con su amiga y el novio de esta) —

Los libros escritos por famosos, que suelen ser muy promocionados mediáticamente, son con frecuencia obras de dudosa calidad. — (En este caso el inciso permite fijar mejor que se refiere a los libros y no a los famosos, aunque las ideas de promoción en el fondo estén conectadas; sin las comas podría dudarse de si lo promocionado son los libros o los famosos, aunque en cierta medida lo uno lleve a lo otro y no cambie mucho el significado) —

La techumbre de la cabaña, que se ha desplomado, deberá cambiarse completamente. — (De nuevo la frase completa se entendería bien sin comas, pero el inciso evita ese medio segundo durante en cual parecería que lo desplomado es la cabaña: …de la cabaña que se ha desplomado…) —

APODOS, SOBRENOMBRES, SEUDÓNIMOS…


Se separan con comas los apodos o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero completo o cuando se podrían utilizar independientemente de este sin perder la alusión al personaje, aunque acompañen a un nombre no tan completo. (Se incluyen también los sobrenombres que, aunque puedan resultar poco precisos si se usan separados, son inconfundibles en el ámbito del mensaje o información).

Pedro Moya, El Niño de la Capea, fue el número uno del escalafón taurino seis veces entre 1973 y 1981. (El nombre es completo y, además, la simple mención del sobrenombre sería suficientemente precisa como alusión al personaje en cualquier escrito o comentario)

Paco Gento, La Galerna del Cantábrico, sigue siendo el único futbolista que puede presumir de haber conquistado seis Copas de Europa. (Exactamente lo mismo: el nombre es completo y, salvo fenómenos meteorológicos, no hay más galerna norteña que Gento)

Juan Antonio Ruiz, Espartaco, fue el primer matador de toros que consiguió encadenar siete primeros puestos seguidos en el escalafón. (El nombre es completo y, aunque el sobrenombre mencionado separadamente sería menos preciso que el del ejemplo anterior —podría parecer el esclavo de origen tracio rebelado contra los romanos—, es reconocible hablando de tauromaquia)

Pedro de Amiens, El Ermitaño, lideró una peregrinación armada contra Tierra Santa que precedió a la primera cruzada (En este caso, aunque el nombre probablemente no sea completo, trata de serlo añadiendo la procedencia, y aunque el sobrenombre no sea suficientemente preciso separado, sí lo es si hablamos de las Cruzadas)


No se separan con comas los sobrenombres que especifican el nombre propio pero no pueden utilizarse separadamente de este sin perder sentido (suelen acompañar a menciones del personaje que no contienen la denominación completa, porque solo incluyen el nombre o un nombre y un ordinal).

Alfonso X el Sabio nació en Toledo y murió en Sevilla.

Carlomagno, hijo de Pipino el Breve y nieto de Carlos Martel, fue padre de Luis I el Piadoso, también conocido como Ludovico Pio, todos ellos reyes de los francos.

Pedro el Ermitaño lideró una peregrinación armada contra Tierra Santa que precedió a la primera cruzada.

DIÁLOGOS Y EXPLICACIONES EN TEXTOS NARRATIVOS


Las menciones de personajes dentro de relatos dialogados se separan con raya (y no con coma) cuando van dentro de los párrafos de diálogo.

—Espero esa entrega antes del próximo martes —dijo el comprador, desafiante.

—Yo también quiero asistir a esa reunión —insistió el vicepresidente.


En los textos correspondientes a diálogos de personajes (en escritos narrativos) suele tenderse a una cierta economía en la puntuación (especialmente con la coma), ya que el habla siempre es más fluida que la escritura —sobre todo la que supone diálogo y no exposición oral preparada— y no abundan las pausas muy marcadas. Por otra parte, se utilizan preferentemente los puntos y las comas, en algunos casos los dos puntos (cuando se lanzan enumeraciones de modo claro), en mucha menor medida el punto y coma (yo apenas la uso), y raramente las rayas y los paréntesis (yo en diálogos nunca los uso), ya que en la comunicación oral el fraseo se produce mediante pausas e inflexiones y no aporta mucho insertar signos que verbalmente no se diferencian claramente de otros. En este sentido, las rayas y paréntesis en el habla pueden ser comas, y el punto y coma puede ser casi siempre un punto. (Es, en cualquier caso, una cuestión discutible, que admite opiniones divergentes).

—Pintó esos cuadros con bastante desgana y sin embargo le han quedado muy bien —dijo el director de la galería.

—A pesar de que efectivamente has llegado muy preparado al debate, tu adversario es un tipo muy avezado en lo dialéctico y, seamos claros, te ha ganado de calle —concluyó, con franqueza, el jefe de campaña. — (En la frase pronunciada podría ponerse efectivamente y en lo dialéctico entre comas, pero solo si queremos deliberadamente crear esas inflexiones en la intervención del personaje) —

—No quiero que vuelvas a darme la matraca con lo de que deje ese trabajo. O sea, que olvídate de mí y déjame tomar mis propias decisiones —dijo Laura, encendida. — (No sería incorrecto si pusiéramos un punto y coma antes de o sea, pero… ¿realmente diferenciamos entre un punto y un punto y coma al hablar? ¿No es más propio de la construcción oral abrir frases nuevas o continuar frases lanzadas, sin diferenciar niveles intermedios?) —

—Nada de eso. Hay grandísimos tenistas que nunca ganaron en Roland Garros, por ejemplo, Jimmy Connors, John McEnroe, Pete Sampras o Boris Becker —sentenció el entrenador. — (La frase, ademas de mediante coma + coma,  también podría haberse escrito con otros criterios: dos puntos + coma: …nunca ganaron en Roland Garros: por ejemplo, Jimmy Connors…; punto y coma + dos puntos: …nunca ganaron en Roland Garros; por ejemplo: Jimmy Connors…punto y coma + coma: …nunca ganaron en Roland Garros; por ejemplo, Jimmy Connors…; punto + coma: …nunca ganaron en Roland Garros. Por ejemplo, Jimmy Connors…; punto + dos puntos: …nunca ganaron en Roland Garros. Por ejemplo: Jimmy Connors… — La decisión puede depender de cómo nos suene mejor la frase pensando en el modo de hablar de ese personaje o en el tono que esté utilizando en ese momento: sentencioso, didáctico, nervioso, enérgico, crítico, pausado, corrector…) —

—No sé qué decir. Sinceramente, es mejor que le pases ese marrón a otro… En todo caso, si no encontraras a nadie, pues llámame y lo hablamos, ¿de acuerdo? —dijo Álex, colgando seguidamente y sintiéndose inquieto por no haberse cerrado en banda. — (De nuevo, el punto y coma antes de en todo caso podría ser aceptable, pero… ¿aportaría algo diferente en una frase que representa una intervención oral?) —

—En mi humilde opinión, la nueva solución que propones, sospechosamente parecida a la sugerida ayer por nuestro querido gerente, es absolutamente imposible —dijo el director financiero, dejando escapar una sonrisa burlona . — (¿Podríamos imaginar, en serio, que el citado ejecutivo maquinara en su cerebro ese cáustico inciso como algo situado… entre rayas o entre paréntesis?) —

MENCIÓN DE AUTORES, DIRECCIONES, FECHAS, EJEMPLARES, CONCEPTOS, HORAS…


Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando va después del título de la obra (pero no hace falta insertarlas para separar el título de la obra cuando este sigue al nombre del autor).

El cuadro El origen del mundo, de Gustave Courbet, es una de las obras más controvertidas e impúdicas de la historia de la pintura.

El cuadro de Francisco de Goya Los fusilamientos es una de las obras maestras expuestas en el Museo del Prado.

La película Eyes wide shut, de Stanley Kubrick, fue la última que dirigió este director británico y está basada en la novela Relato soñado, de Arthur Schnitzler.

La película de Stanley Kubrick Senderos de Gloria, de 1957, no pudo estrenarse en España hasta 1986, casi once años después de la muerte del General Franco.


Cuando se datan las cartas y documentos, se escribe una coma entre el lugar y la fecha, y también entre el día de la semana y el del mes. No se utilizan las comas cuando la mención va en medio o al final de una frase como inciso especificativo (aunque sí cuando es explicativo).

Madrid, 30 de diciembre de 1982.

En Barcelona, a 22 de abril de 2016.

Jueves, 14 de febrero.

Tenemos de plazo hasta el jueves 14 de febrero.

Tenemos de plazo hasta el próximo jueves, 14 de febrero.


Se coloca una coma entre el nombre de la calle y el número del inmueble cuando se escriben direcciones (al menos las que corresponden a España). EL uso puede variar respecto de direcciones de otros países: es habitual, por ejemplo, ponerla en el Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania…), pero no suele ponerse en algunos países sudamericanos (México, Argentina…).

Calle de Leganitos, 14.

Avinguda Diagonal, 650.

Avenida de la Libertad, número 32.

118, Boulevard du Montparnasse.

34, Cornet Street.

Paseo de la Reforma 225.


Se separan mediante una coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente dentro de esta.

Selecciones del Séptimo Círculo, 43.

Biblioteca de divulgación científica, 4.


Se usa la coma para separar los componentes de un nombre o expresión cuando, para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, sumario, índice, cartelera…), se invierte el orden normal de sus elementos, para destacar apellidos o sustantivos clave.

Crispin, Edmund: El caso de la mosca dorada.

Goodis, David: Cuidado con esa mujer.

club de la lucha, El. — David Fincher.

Fincher, David.

— negrita, la

— condicional, usos incorrectos


La separación de diversos elementos de los índices y bibliografías suele realizarse mediante comas (aunque puede utilizarse algún otro signo de puntuación o tipografía, a criterio del editor).

Colson, Noel J., Historia del derecho islámico, Barcelona, Edicions Bellaterra, 1998.

Keegan, John: The Times Atlas of the Second World War, Time Books (1989).


En español se emplean dos puntos tras las fórmulas de saludo en cartas y documentos (poner coma es un anglicismo).

Hola, Yolanda: — (y no Hola, Yolanda, ) —

Estimado colega: — (y no Estimado colega, ) —


Al citar horarios, no se pone coma para separar las horas de los minutos o estos de segundos (se utilizan dos puntos —lo más habitual— o punto, o abreviaturas sin puntuación).

Llegó a las 21:45.

La película empieza a las 22:10.

Tenemos la reunión a las 17.15 h.

Tenemos de tiempo hasta las 12 h 30 min.

Marcó un tiempo de 3 h 18 min 47 seg.

La lista que he incluido no es exhaustiva, pero creo que es bastante completa. Cubre todos los supuestos que considero relevantes (los citados en los documentos de la RAE, más alguno extra obtenido de otras fuentes y los que creo interesante destacar a partir de mi propia experiencia, el factor contaminante que mencionaba al principio), y contiene suficientes ejemplos, algunos de ellos comentados.

Por supuesto, esta entrada está abierta a las sugerencias bien argumentadas que podáis hacer quienes estéis interesados y que supongan ampliación de supuestos, modificaciones y matizaciones en los actuales, reubicación en otras categorías o más ejemplos ilustrativos.

Obviamente, si se prefiere una versión escrupulosamente normativa (oficial), lo mejor es consultar las obras de la RAE que incluyen reglas sobre la coma; en concreto, el Diccionario Panhispánico de Dudas (2005) y la Ortografía de la lengua española (2010). En cuanto a la Nueva gramática de la lengua española (2009), en esta obra las alusiones a la puntuación son siempre ocasionales, a propósito de la explicación de ciertos elementos gramaticales (no se dedica a ello ninguna sección específica).

En todo caso, la sensación que pueden provocar los listados de este tipo (este u otros similares) resulta casi inevitable: son demasiados supuestos y se mezclan reglas positivas (preceptivas y optativas) con otras negativas, y con referencias descriptivas sobre usos habituales, por lo que es difícil memorizarlas.

Lo cierto es que, cuando uno escribe, y especialmente si lo hace rápido, no se pone a pensar en si un término o elemento gramatical es un vocativo, una aposición explicativa, un conector del discurso, una proposición consecutiva, una conjunción intensiva, una locución preposicional o adverbial o una prótasis. Son, más bien, los recuerdos del aprendizaje de las reglas de puntuación —cuando quiera que nos tocaran esas lecciones en el colegio—, junto a la experiencia de redacción acumulada durante unos cuantos años, además del olfato e intuición que con la edad vamos afinando, lo que nos guía en cada momento a la hora de puntuar. Eso y el siempre recomendable repaso ocasional de conocimientos, sea con motivo de cambios normativos, sea como simple refresco orientado a filtrar vicios adquiridos y perfeccionar nuestro modo de escribir.

Probablemente no puntuemos bien muchas veces —¿haría falta una coma al inicio de esta frase, después de probablemente, a tenor de lo dicho en esta propia entrada?—, bien porque cometemos errores, bien por decisiones propias que albergan transgresiones más o menos conscientes y no siempre acertadas. Pero, si bien eso puede ser cierto, también lo es que las reglas oficiales no pueden acotar de manera absoluta el campo de juego del escritor y restringir todas sus posibilidades comunicativas y creativas. Entre la ortodoxia máxima y el experimentalismo literario, existe un territorio muy amplio en el que actuamos la mayoría de los que escribimos.

Por ello, creo que al listado que has podido examinar le hacen falta, como guarnición, algunas consideraciones sobre el margen de actuación del escritor frente a las indicaciones normativas relativas a la puntuación, así como acerca de la influencia que en la mayor o menor fidelidad a las reglas que muestre o decida mostrar el autor pueden tener, además del conocimiento y la concentración, la naturaleza del contenido elaborado y el tratamiento dado a este. Un post sobre la coma es, sin duda, un buen espacio para esta reflexión, al tratarse del signo de puntuación que presenta más variantes en su aplicación por los escritores.

A ello precisamente dedico el post siguiente, en el que, además, aprovecho para detenerme un momento en algo ya comentado en esta entrada —la correspondencia más o menos marcada que la coma puede tener con las pausas de la lectura o de la construcción mental de frases— y para incluir al final un listado de supuestos de uso y no uso de la coma diferente al que has podido ver en esta entrada, extremadamente sintético y orientado a fomentar la intuición del redactor más que la aplicación de reglas. También encontrarás algunas referencias bibliográficas, útiles para quien quiera saber más sobre la puntuación y, en concreto, sobre la coma.