HAY MIL MANERAS DE HACER ALGO BIEN, PERO INFINITOS MODOS DE HACERLO MAL


Ludificación o gamificación: entornos y contenidos

Aunque la ludificación implica la inserción de ideas, esquemas y elementos propios de los juegos en entornos de actuación no lúdicos, y a pesar de que el objetivo que se busca es aumentar la motivación de los usuarios o participantes en una actividad y hacer más pacentera su experiencia, el fin último siempre se sitúa en ayudar a lograr los objetivos previstos en esa actividad, que puede tener carácter muy diverso: didáctico, comunicativo, de sensibilización, de gestión de negocio, de promoción de productos…

Ludificación o gamificación: fines y contornos

La ludificación o gamificación supone que se apliquen principios, planteamientos, esquemas, recursos, mecánicas e ideas propios de los juegos a actividades que no lo son. El objetivo es lograr experiencias más divertidas para los actores y participantes, pero no como fin último, sino como instrumento para facilitar el logro de los objetivos reales previstos en cada caso: formativos, comunicativos, promocionales, de sensibilización…

Ludificación o gamificación: la minería de los juegos

La denominada ludificación o gamificación es una de las tendencias más consolidadas en el mundo de la formación que también se extiende a actividades comunicativas y del mundo del marketing. Consiste en la aplicación de principios y criterios propios de los juegos a entornos de actividad que no son lúdicos. Como la fuente para este objetivo está en los juegos, resulta interesante examinar primero los elementos y componentes que los definen y que serán los que, de modo selectivo, podrán utilizarse para crear planes y acciones de ludificación.

Una mirada rápida a los juegos y sus elementos

Los participantes en los juegos buscan siempre el entretenimiento y la diversión, aunque estas experiencias pueden tener otros fines últimos perfectamente compatibles: formativos, comunicativos, promocionales… Hay juegos muy diversos, desde actividades físicas que pueden desarrollarse al aire libre, hasta ingeniosos mundos encerrados en soportes digitales, pero todos se componen con una serie de elementos que los caracterizan: dinámicas, mecánicas, estéticas, reglas, tramas, rutas… Antes de reflexionar sobre los planes de ludificación, demos una primera ojeada rápida a la esencia de los juegos.

Amenidad, componentes lúdicos y juegos

Llamamos juego a ciertos artefactos (juguetes, juegos de mesa, videojuegos…) o actividades (entretenimientos infantiles, ejercicios al aire libre, retos y desafios, concursos, deportes…). Pero el espíritu lúdico no anida solo en los juegos propiamente dichos. Podemos insertar ideas, enfoques, planteamientos… propios de los juegos en diversas actividades que no son lúdicas. Asimismo, en ocasiones incorporamos a ciertas actuaciones ingredientes que, sin ser lúdicos, aportan amenidad y redundan en experiencias personales y profesionales más placenteras.

Paréntesis y cursivas: roces, espacios, criterios y coherencia

Como complemento de la anterior entrada sobre el uso del paréntesis, aquí se hace referencia a la duda acerca de si el paréntesis debe escribirse en letra redonda o cursiva cuando se dan ciertas circunstancias: inclusión en textos en cursiva, cursivas en el contenido interno… No hay una norma clara, pero sí varios criterios que pueden tener en cuenta autores y editores para establecer pautas propias en los textos.

Cómo se usan los paréntesis y los corchetes

El paréntesis es un signo gramatical que cumple funciones de delimitación de ciertas partes del discurso (precisiones, informaciones, comentarios, datos, apostillas…), del mismo modo que puede conseguirse mediante otros signos como la coma, pero no siempre con un uso alternativo. Asimismo, este signo, generalmentre doble, permite ciertos usos auxiliares en la redacción de textos (y en ámbitos al margen de la gramática, como los matemáticos y químicos). En cuanto al corchete, comparte algunas funciones con el paréntesis pero tiene una naturaleza distinta.

El dilema en la web: escribir para lectores o para buscadores

Las técnicas SEO, cuyo fin es conseguir buenos puestos en los resultados de los buscadores para los contenidos insertos en la web, tienen que ver tanto con aspectos técnicos de los sitios como con la redacción de los contenidos. Prestar excesiva atención a criterios de optimización en detrimento de la creatividad, originalidad y rigor en composición de escritos, selección e inserción de imágenes, inclusión de vídeos y diseño de gráficos puede dar como resultado sitios más o menos exitosos, pero deficientes en cuanto a utilidad y relevancia. ¿Es la SEO un riesgo para la calidad de los contenidos de la web?