La galaxia comunicativa (5): lenguas o idiomas
Los idiomas son el lenguaje humano por antonomasia. Progresan o se mantienen, y a veces declinan o desaparecen. Todo depende de sus dueños, los hablantes, pero también de cómo las traten los poderes públicos. Todos hablamos al menos una lengua. No siempre con fluidez y perfección técnica, porque no todo hablante tiene habilidades oratorias y suficientes conocimientos gramaticales, pero con ella nos comunicamos. Y casi todos —salvo quienes son analfabetos, algo que por desgracia aún ocurre en sociedades poco desarrolladas— escribimos en un idioma, aunque sean legión los que lo hacen con dificultades. También hay quienes hablan dos lenguas: una principal y otra secundaria. Es más frecuente que se domine una y se use dignamente la otra, pero podemos encontrar en ocasiones a algún bilingüe perfecto. Asimismo, hay hablantes de más de dos lenguas, aunque, sin negar la existencia de auténticos dominadores lingüisticos, sabido es que muchas promesas de poliglotía tienen más de pose que de realidad. Y en cuanto a los escritos, los Beckett, Kundera, Cioran, Nabokov o Vázquez Montalbán, fabricantes de textos de calidad en lenguas distintas, no abundan.