Puntos suspensivos (1): criterios de inserción

Este signo de puntuación es muy utilizado en todo tipo de textos. Sirve para omitir una parte de este, sugiriendo que hay más información, aunque no se exponga, y para reflejar pausas del habla. Se trata de un recurso, el de esconder texto, que puede responder a intenciones muy diversas. Algunas son expresivas y otras solo se vinculan a reglas de presentación y estilo. Esta entrada, la primera (de dos) dedicada a este signo, da cuenta de los criterios que se siguen para insertarlo en los textos junto a palabras y a otros signos. Su ubicación en el texto puede ser muy diversa, al inicio, en medio o al final de oraciones, enunciados o párrafos, pero también entre párrafos distintos, y puede aparecer solo, pegado a palabras o adherido a otros signos, pero también flanqueado por dos escoltas en forma de corchetes o paréntesis. Dominar su uso es muy importante para cualquier redactor, tanto como resistir la tentación de sembrarlo en los escritos de modo arbitrario, incurriendo en el abuso.

Paréntesis y cursivas: roces, espacios, criterios y coherencia

Como complemento de la anterior entrada sobre el uso del paréntesis, aquí se hace referencia a la duda acerca de si el paréntesis debe escribirse en letra redonda o cursiva cuando se dan ciertas circunstancias: inclusión en textos en cursiva, cursivas en el contenido interno… No hay una norma clara, pero sí varios criterios que pueden tener en cuenta autores y editores para establecer pautas propias en los textos.

Cómo se usan los paréntesis y los corchetes

El paréntesis es un signo gramatical que cumple funciones de delimitación de ciertas partes del discurso (precisiones, informaciones, comentarios, datos, apostillas…), del mismo modo que puede conseguirse mediante otros signos como la coma, pero no siempre con un uso alternativo. Asimismo, este signo, generalmentre doble, permite ciertos usos auxiliares en la redacción de textos (y en ámbitos al margen de la gramática, como los matemáticos y químicos). En cuanto al corchete, comparte algunas funciones con el paréntesis pero tiene una naturaleza distinta.

Las comas, las faltas ortográficas y la flexibilidad del escritor

Se cometen faltas de ortografía por desconocimiento, pero también por despiste; por relajación, pero también por decisiones voluntarias; por falta de percepción sobre el habla, pero también por puro afán de experimentar. Una buena parte de los errores que tienen que ver con la ortografía corresponde a fallos en la puntuación, y, dentro de estos, los errores en la colocación de la coma están entre los más numerosos. Esta es una reflexión sobre todo ello, a modo de complemento de la entrada anterior en la que se listan los casos en los que se puede o debe usar o no usar este signo.

Casi todos los usos de la coma: lista de supuestos

La coma es probablemente el signo de puntuación que reviste más complejidad en nuestro idioma. Con la coma marcamos una pausa, aunque no siempre deba pronunciarse, y separamos elementos de las oraciones, pero también conseguimos dar a estas ciertos sentidos y significados. Aunque muchos escritores aplican criterios muy personales a la hora de puntuar, es importante conocer cuándo este signo es preceptivo o recomendable y cuándo no debe insertarse. En este post encontrarás un listado ampio de supuestos sobre el uso de la coma en el que se decanta el conjunto normativo de la RAE, pero también podrás examinar otros, fruto de la consulta de otras fuentes y de la experiencia del autor.